jueves, 8 de enero de 2009

Viajes astrales y orgías a 30 euros


La Policía de España ha desmantelado una organización que se dedicaba, en un chalé de Las Rozas (Madrid), a organizar fines de semana en los que grupos de 30 personas pagaban por tomar yajé, una droga muy peligrosa que vendían como bebedizo mágico.

CARLOS HIDALGO - MADRID

Viajes astrales, telepatía, comunicación con los espíritus, hechizos, adivinaciones... Éstas eran las promesas que realizaba la organización desmantelada en Las Rozas por el Grupo de Consumo y Medio Ambiente de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría General de Policía Judicial. El máximo responsable la banda delictiva, el argentino Alberto Varela, y la otra detenida, Blanca R. B., española, suministraban yajé, un psicotrópico que, lejos de efectos mágicos, los provocaba de lo más escatológicos: diarreas, alucinaciones, náuseas, fuertes vómitos, salivación, midriasis (dilatación de las pupilas), sudoración profusa, convulsiones, temor o agresividad e, incluso, algo mucho más serio: podría provocar la muerte.

La banda venía funcionando en Madrid desde, al menos, hace dos años, según fuentes policiales. Antes lo hicieron en San Sebastián. Habían utilizado un piso de la calle de Ayala para sus menesteres, pero las quejas vecinales les habían obligado a mudarse a un chalé con aspecto de cortijo en Las Rozas, por el que pagaban 1.500 euros de alquiler. Allí es donde organizaban los rituales. También contaban con una página web que aún continúa operativa donde hay de todo: terapias, precios, fotos, artículos e, incluso, experiencias en primera persona de quienes han probado esta droga, cuyos efectos están recogidos en el Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas.

Los detenidos —el varón está en la cárcel— sabían muy bien dónde hacer proselitismo: mediante panfletos colocados en restaurantes vegetarianos y establecimientos alternativos. Y sus adeptos no eran, precisamente, gente ignorante: abogados, médicos, psicólogos, funcionarios de justicia... El círculo de la banda lo completaban algunos seguidores del presunto cabecilla de la banda, quienes, a cambio de su dosis de yajé, impartían clases de yoga, reiki y otras disciplinas.

Los interesados mantenían un primer contacto con la organización en el Ecocentro de Chamberí. Allí, los propietarios —que desconocían por completo la trama—, les alquilaban una habitación, donde se daban unas charlas. Cuando la Policía tuvo constancia de lo que estaba ocurriendo, varios agentes se hicieron pasar por interesados y acudieron a esas reuniones.

Quienes finalmente se decidían a pasar un fin de semana en Las Rozas —donde residía Alberto con su esposa; la otra detenida vivía en la Castellana— pagaban unas tarifas medias de 250 euros por persona.

Bonos de siete sesiones

En la web de la organización, se especifica el precio de las «tomas de yajé»: «Cada viernes y sábado, a partir de las 21.00. Acaba a las 11.00 de la mañana. De 22 a 23, puesta en común y charla sobre el taller de toma de yajé; de 23 a 8.00, hasta tres tomas de yajé durante la noche, cada 90 minutos; de 8.00 a 10.00, puesta en común de la experiencia. Tarifas (incluye desayuno): 80 euros pago anticipado. 90 euros al llegar. Bonos de siete sesiones, 490 euros».

Pero el asunto no es para tomárselo a broma. La Policía descubrió a tres niños en la casa de Las Rozas cuando entró el 19 de diciembre a practicar las detenciones. Tienen 11 y 5 años, además de un bebé. No les consta que consumieran el psicotrópico.

Los agentes pillaron «in fraganti» a la banda y sus clientes. Estaban viendo una película pornográfica en una pantalla gigante. No en vano, el yajé o ayahuasca produce unos fuertes efectos afrodisíacos: en algunos de esos encuentros llegaron a organizarse orgías sexuales entre 15 personas. Así le consta a la Policía que ocurrió en agosto pasado.

Beneficios de 1,2 millones

En el momento del despliegue policial, había 21 personas en el chalé. Allí fueron detenidos los dos sospechosos, acusados de un delito contra la salud pública. Asimismo, los investigadores se incautaron de 40 kilos de la droga en el sótano del chalé, además de un datáfono con el que cobraban a sus víctimas con tarjeta bancaria. Los clientes de la banda, al entrar la Policía, creyeron que aquello no era más que una parte más del «teatro» montado por la banda. Los especialistas calculan que con los 40 kilos podrían elaborarse 40.000 dosis. Si cada toma cuesta 30 euros, el total de los beneficios ascendería a 1,2 millones de euros.

Y, si aún tiene duda de los efectos «paranormales» de este bebedizo, tan sólo hay que echar un vistazo a este relato colgado en internet: «Entonces, empezó (...). Cuando tomé la bebida sagrada, una sensación extraña me recorrió por todo el cuerpo (...). Ver a ese hombre emplumado, escuchar su voz, fue una experiencia relevante para mí».

Viajaban a menudo a Colombia para traer la droga

Fuentes policiales confirmaron a ABC que el yajé o ayahuasca utilizada en estos rituales venía de Colombia. Es más, el grupo —cuyo responsable es Alberto V., en la imagen— realizaba numerosos viajes a ese país para conseguir el psicotrópico, que metía en maletas y conseguía burlar los controles de Barajas. Aun así, hace cuatro años, las Fuerzas de Seguridad se incautaron de un alijo de esta sustancia estupefaciente en el aeródromo madrileño.

Fuente: ABC, 6/1/09.

2 comentarios:

jose carlos dijo...

Decir que la ayahuasca o yajé es una droga muy peligrosa me resulta absolutamente inaceptable y me produce una gran indignación.
Esta planta tiene un uso más antiguo que las propias religiones al menos de 4000 años, y es utilizada por los chamanes del amazonas para SANACIÓN y superación de crisis del alma o existenciales a través de la profunda instropección que produce la sustancia.
Tomarla para ver películas porno o practicar orgías me da risa porque no está pensada para actividades lúdicas, lo que me hace pensar lo ignorante que es la gente.
Decir que puede provocar la muerte ya es el colmo de la hipocresía y el desconocimiento, pues en algunos rituales de los indios Shuar del amazonas hay un ritual que consiste en beber 80 litros de ayahuasca durante cuatro noches a razón de 20 litros por noche y nadie a muerto por ello.
Por lo tanto, quien ataque a esta sustancia está atacando a una tradición milenaria y esta faltando al respeto a todas las personas que la usan ceremonialmente con fines sanadores y de creciemiento espiritual.
Solo decir por último que en Perú el gobierno a declarado a la ayahuasca como PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN, así que, por favor, seamos un poco menos alarmistas y preocupémonos por otras cosas mucho más graves y peligrosas como las guerras, el cambio climático o la pobreza extrema que hay en el mundo. Gracias.

Gabriela dijo...

Por mi parte decirte que yo fui una noche con esta gente de Madrid a tomar yagé y casi me muero, no sabes la mala experiencia que me hicieron pasar, casi me matan, pero de verdad que casi muero,no te puedo explicar lo que viví y no se lo deseo a nadie, la culpa fue mía por no informarme antes de quienes eran esta gente, son unos sinverguenzas, sin escrúpulos. A pesar de lo que me pasó no estoy en contra del yagé, pero hay que saber donde y con quien uno lo va a tomar, hay que tener mucho cuidado. Esta gente parecía seria, estaban en familia con niños, pero he sido una ingenua. No digo que nadie lo tome pero yo con la experincia que viví solo digan que tengan mucho cuidado. Fue para mí una de las peores noches de mi vida. Si alguuie quiere mas detalles puedo contarles lo que me pasó en privado.