viernes, 13 de septiembre de 2013

Orense: un vidente estafa 25.000 euros con un ritual para "quitar el mal de ojo del dinero"

La intención de limpiar el mal de ojo que creía que pesaba sobre los 25.000 euros que guardaba en casa le salió mal a un ciudadano, que denunció que un falso vidente se quedó con el dinero que supuestamente iba a liberar del hechizo. El hombre puso en conocimiento de la Policía Nacional de Ourense el pasado 6 de septiembre la supuesta estafa, tal como informa La Voz de Galicia.

Según denunció a la policía, había contactado con el supuesto vidente a través de un anuncio en un periódico para solicitarle que practicara una limpieza de mal de ojo al dinero que tenía guardado en casa. Llevó los 25.000 euros que quería limpiar de maleficios o malas energías a la casa donde aparentemente trabajaba el falso adivino.

De acuerdo con la versión que el denunciante transmitió a la policía, el supuesto vidente le dijo que sería posible hacer la limpieza y que para ello deberían seguir un ritual que pasaba por empaquetar el dinero en una bolsa y precintarla con una cinta. El cliente se lo llevaría así y no podría abrir el paquete hasta que pasaran 24 horas para completar el plan del presunto estafador.

Así lo hizo y transcurrido el tiempo estipulado por el vidente, el hombre abrió en su casa el paquete y comprobó que le habían limpiado el dinero, pero de mala manera: sustituyendo los 25.000 euros por arena. 

Al darse cuenta de que había sido engañado, volvió a la dirección en la que se había encontrado con el falso augur. Allí ya no había ningún vidente. La persona que le había realizado el supuesto ritual contra el mal de ojo económico -ritual simple que consistió en dar el cambiazo- había desaparecido.

La policía investiga ya las circunstancias de esta presunta estafa para intentar localizar y detener su autor. A pesar de que ofrecía sus servicios de videncia anunciándose en periódicos, la policía cree que ésta no era la actividad del anunciante sino solo un gancho para contactar con posibles víctimas. Para encontrarse con este afectado, utilizó una casa particular que no era de su propiedad.