viernes, 5 de agosto de 2011

Las sectas en el cine: "Martha Marcy May Marlene"

Con este extraño título les presentamos una película sobrecogedora, muy dura, con escenas violentas, no apta para muchos públicos, pero que trata del tema del abuso en las sectas muy bien, sobre todo en sectas de cierto tipo, las de alta destructividad. Es una película a catalogar dentro del género del thriller psicológico; película americana, del director Sean Durkin, quien también es el guionista. Se presentó a inicios del año 2011, concretamente en enero, en el festival de Sundance, y su director obtuvo el premio al mejor de los directores. Para los profesionales de las sectas, para los psicólogos y especialistas en esta temática, sobre todo para ellos, esta entrada hoy en el blog de la RIES. Pero antes, dejaré los comentarios a la misma, que catalogo como excelentes, de un buen comentarista de cine, Blake, quien dice todo lo que yo no soy capaz de expresar tan bien como él, (sólo le he traducido desde el inglés) sin destripar nada de lo que acontece.


La exploración de la dinámica de las sectas y sus efectos psicológicos en sus miembros no es nada nuevo para el cine. Ha sido examinado y vuelto a examinar un millón de veces. Aún así, hay algo fresco y emocionante en la película de T. Sean Durkin, “Martha Marcy May Marlene”. Parece un ridículo título que nadie parece entender. Pero inmediatamente se hace evidente cuán bueno es para una película sobre una secta donde las mujeres poco a poco van distorsionando y perdiendo sus identidades.

El personaje principal es interpretado por Isabel Olsen, la hermana menor de las famosas gemelas Olsen. Es admirable el saber que éste es su primer largometraje, y que optó por no agarrarse a las faldas de sus hermanas, para así fácilmente conseguir algún papel.

En aras de la claridad, simplemente la llamaremos Marta, a pesar de los nombres que utiliza durante toda la película, en función de donde está.

Llamar a esta película un thriller psicológico es al tiempo engañoso y a la vez preciso, adecuado. No es un thriller en el sentido de la acción, pero mantiene una sensación de temor que nunca nos deja. Incluso en las escenas más dramáticas (que en su mayoría ocurren a través de sobrias secuencias de flashback) mantiene una especie de silenciosa paranoia en cualquier giro que pudiera acontecer en cualquier momento del visionado.

La película comienza con Marta corriendo una madrugada en estampida de una granja comunal, donde está durmiendo en el suelo con otras mujeres. Histéricamente llama a su hermana, Lucy (Sarah Paulson), con quien no ha hablado en varios años. Lucy se siente aliviada de tener de vuelta a Marta, pero está preocupada por su extraño comportamiento.

En este punto de la cinta no se sabe mucho acerca de dónde estaba Marta, o por qué parece incapaz de actuar de acuerdo a las normas sociales más básicas. Pero poco a poco, Durkin revela la historia. Lo hace sin sensacionalismo, sin melodrama, y poco a poco permite desplegar lo que sucede. Y es realmente terrorífico.

Lucy y su marido (interpretado por Hugh Dancy) son aparentemente bastante ricos. La aparición de Marta ha interrumpido sus vacaciones de dos semanas en una casa palaciega junto a un lago en Connecticut. Las escenas de comida, la ubicación, la ropa cara y los barcos están directamente yuxtapuestas con las escenas representando sus días en la granja. Que, huelga decirlo, contrastan drásticamente. Es una comparación hermosa, y al tiempo desagradable que ayuda a que el público sienta un poco la confusión que Marta está experimentando.

Marta se niega a decirle a Lucy y a su marido algo sobre sus dos últimos años. Por sus palabras: conoció a un hombre; ese hombre la mintió; así que ella se largó; hubo mentiras; hubo abuso ritual en nombre de la religión; y algo peor, pero es mejor no saber demasiado antes de ver la película.

La dirección de Durkin es fuerte y segura. No se sentía obligado a hacer nada para la masa, para todos los públicos. La película se mueve a un ritmo cadencioso (no lento), dejando que el público se centre más en lo que está pasando emocionalmente e intelectualmente en lcada uno de los personajes. Esto es mucho más atractivo que un director que te lo explica todo, no dejando nada por determinar. Marta recuerda vagamente la película de “Los últimos días”, de Gus van Sant, pero con un poco más de coherencia, y no tan clínica en su relación con los personajes.

Fuente: Bitchin´Film Reviews

1 comentario:

airwolf dijo...

Hola:

He encontrado bastante interesante este blog, pero me gustar{ia que se abordara también el tema de las sectas no religiosas o sectas económicas(empresas piramidales tipo Herbalife,Anway,Omnilife) debido a que han sido tan o mas destructivas que las sectas religiosas, debido a que usan técnicas de control de grupo similares a las usadas por las sectas, y verdaderos lavados de cerebro a quienes asisten por primera vez engañados a sus reuniones (basandose en avisos de empleo que los miembros de {estas publican en los diarios ofreciendo oportunidad de trabajo). He visto testimonios de gente que ha perdido todo su dinero, y familia debido a las ideas que les inculcan en esta secta, bajo la falsa esperanza de ganancias que nunca tendrán.

Saludos desde Chile.