martes, 18 de mayo de 2010

Detenida una seguidora de la secta de origen mormón "Iglesia del Cordero de Dios" por asesinato ritual.

Una seguidora de la secta Iglesia del Cordero de Dios, escisión de la secta de los Mormones (Iglesia de Jesucristo de Santos de los Últimos Días) ha sido detenida recientemente por los asesinatos cometidos hace un par de décadas dentro del grupo. Los asesinatos eran el modo habitual de aplicar los correctivos ante las desviaciones "éticas" de los miembros que no siguieran a rajatabla las indicaciones del líder.

Una mujer de la secta mormona de la comunidad LeBarón, de Galeana, Chihuahua, Jacqueline Tarsa LeBarón, fue detenida por el FBI en Honduras y extraditada a Estados Unidos acusada del homicidio, en 1988, de 4 personas a causa del fanatismo religioso, instruida por su padre, quien además ordenó una serie de matanzas contra sus hermanos de sangre y de la secta.

Jacqueline fue arrestada tras un operativo de corporaciones policiacas de EU, dado que desde el año pasado entró a la lista de los más buscados del Buró Federal de Investigaciones que reactivó casos sin resolver de hasta 20 años de antigüedad, ubicando a la mujer nacida en la secta de Galeana, quien había vivido en Baja California y otras entidades del sur de Estados Unidos.

Los crímenes de la mujer, de 44 años, están relacionados con los cometidos por otros 5 miembros de su familia, incluido su padre y otros 4 hermanos de los 53 que tuvo. A ella se le acusa de matar a tres ex miembros de la secta y al hijo de uno de ellos que presenció los homicidios.

Los motivos que tuvo, de acuerdo con la información que emitió el FBI sobre la acusación, fue que tanto ella como muchos de sus hermanos seguían al pie de la letra un libro que escribió su padre a manera de su biblia, que condenaba a la muerte a los que traicionaban sus principios religiosos.

Los agentes del FBI arrestaron a Tarsa LeBarón el pasado jueves y el viernes fue presentada ante una jueza federal en Houston, Texas, quien ordenó mantenerla bajo custodia de las autoridades para comenzar el análisis del caso la próxima semana.

Mediante un comunicado de prensa, la corporación estadounidense dio a conocer que la agente especial Shauna Dunlap señaló que un aviso condujo a la captura de Jacqueline, por lo que se montó una operación del Servicio de Investigación Criminal de la Marina, la Interpol y el consulado estadounidense en Honduras, quienes lograron rastrear a LeBarón en la ciudad de Moroceli.

Ante la corte, informó el FBI, LeBarón dijo que es ciudadana mexicana y se quejó de que se le negó el procedimiento legal cuando fue sacada de Honduras. Por no tener abogado defensor, la corte determinó asignarle uno.

Los antecedentes de estos crímenes se remontan a los años setenta, cuando Ervil LeBarón abandonó la Iglesia mormona para comenzar su camino polígamo en solitario y fundar, en México, la secta Iglesia del Cordero de Dios.

En 1972 fue condenado por ordenar a sus fieles asesinar a su hermano por infringir los mandamientos de su congregación. Mientras se encontraba preso, LeBarón dedicó su tiempo a escribir un libro que se convirtió después en la biblia de sus seguidores.

En el libro se estableció la pena de muerte a quienes rompieran las reglas, lo que fue seguido por "muchos de sus hijos", según habitantes de la colonia LeBarón en Galeana, que han transmitido de voz en voz esa leyenda, la cual no se encuentra totalmente documentada.

El 27 de junio de 1988, tres disidentes de la Iglesia del Cordero de Dios fueron asesinados por miembros de la familia LeBarón. Una niña de ocho años también fue sacrificada al haber contemplado el asesinato de su padre. En este crimen es donde se implica a Jacqueline Tarsa y otros miembros de su secta. En 1995 tres de los seis miembros del clan LeBarón fueron declarados culpables y condenados a cadena perpetua, acusados de aquellas muertes.

Un cuarto integrante cumple 45 años de cárcel por ordenar los asesinatos; un quinto, el más joven, dado que tenía 16 años al momento de cometer los homicidios, cumplió cinco años de prisión por recibir trato como menor de edad alienado por conductas de adultos a su alrededor.

En ese mismo tiempo, Jacqueline, la sexta acusada, se consideró fugitiva y su expediente perdió relevancia con el paso del tiempo, hasta que el caso, junto con otros, fue reactivado.

Jacqueline Tarsa LeBarón nació en noviembre de 1965 en la Colonia LeBarón, un asentamiento fundado por su abuelo Alma Dayer LeBarón en 1924, en el municipio de Galeana, ubicado entre los municipios de San Buenaventura y Nuevo Casas Grandes, en el noroeste de Chihuahua.



EN GALEANA RECUERDAN LA HISTORIA

Los habitantes de Galeana recuerdan la historia de uno que fuera líder en su comunidad, muy ligado a la poligamia que ya nadie quiere aceptar que practica en colonia LeBarón, aunque es conocido que no son pocos los hombres que viven con dos o tres mujeres a la vez, con las que llegan a procrear decenas de hijos.

Un ex funcionario municipal en Galeana, quien pide la omisión de su nombre por el tema sensible de la poligamia, señala que en un tiempo Ervil LeBarón fue un líder carismático, seguidor radical de la doctrina mormona, por lo que al igual que un hermano, Joel, inspiraba respeto por su rechazo tajante a las reformas al culto mormón, razón por la cual se creó la Iglesia del Cordero de Dios.

Sin embargo, afirma, fue tan radical que, se supo en la comunidad, cuando huyó a Estados Unidos, mandó matar a su propio hermano Joel por flaquear en sus principios, e igual ordenó la muerte de algunos de sus propios hijos que se negaban a seguir sus ideas, tanto en Galeana como en California y Utah, donde se pudo conocer que se estableció por temporadas.

"La mayoría de los que quedamos desconocemos qué fue lo que realmente sucedió, pero cualquiera recuerda lo que pasó con él, sus mismos hijos se encargaban de darnos noticias, los mismos hermanos de Jacqueline, de quien realmente poco se sabe de ella en esta ciudad", expresó.

Actualmente los habitantes de Galeana se han reconvertido al culto reformado de la secta mormona que prohíbe la poligamia y que adoptó nuevas formas de actos religiosos, sin embargo persisten otros creyentes, que nadie identifica plenamente, que sí practican la unión con más de una pareja y la procreación con todas.

Fuente: El Heraldo de Chihuahua, 15/05/10

1 comentario:

Antoni Ahmad dijo...

En realidad la Iglesia mormona enseña buenos principios, he pertenecido a esta religion por 35 años, y creo que en este articulo hay un error.