sábado, 21 de marzo de 2009

Denuncian a la Iglesia de Vida Nueva, la versión de “Pare de Sufrir” en Honduras


Investigación exhaustiva sobre la Iglesia de Vida Nueva, la versión de la Iglesia Universal del Reino de Dios en Honduras, publicada en varias entregas por el diario El Heraldo.

Como si el poder del creador estuviese a su servicio, el pastor preguntó: ¿quién necesita una respuesta rápida? Aquel desafío de la fe tocó los sentimientos de las angustiadas personas que colmaban la sala de la Iglesia de Vida Nueva tratando de conseguir una curación mágica, ofrecida gratuitamente, pero que al final tuvo el costoso precio del diezmo y la ofrenda. Durante varios meses, un equipo de El Heraldo se infiltró en esta secta de origen brasileño y conoció de cerca las prácticas que utilizan a diario para explotar la bondad, las necesidades y el sufrimiento de miles de personas a nivel nacional.

Luego de un preciso trabajo de convencimiento, miles de hondureños diariamente entregan sus recursos a esta asociación que opera en Honduras bajo el nombre de Iglesia de Vida Nueva, que es la misma iglesia Universal del Reino de Dios, sobre la cual su fundador Edir Macedo Bezerra levantó su negocio de la fe. Sus cultos son un espectáculo chocante donde, después de un trabajo psicológico, los necesitados de esperanza terminan entregando su dinero. Basta un ligero trabajo promocional y mental usando pasajes bíblicos llenos de promesas, de milagros y prosperidad para que el dinero de los necesitados hondureños comience a llenar las bolsas que los pastores de esta secta llaman el “alfolí”.

Crónica de un culto de exorcismo

El primer domingo de marzo, a eso de las 9 de la mañana, las personas comenzaron a llenar la sala del antiguo cine Hispano, sede de esta organización. Dos guardias vestidos de azul con revólveres a la cintura y machete en mano vigilaban el ingreso de los incautos. Adentro, una treintena de personas vestidas de negro y blanco, denominadas obreros -entre ellos ancianos, mujeres, jóvenes y niños-, atendían a las personas y vigilaban como si sospecharan de todos.

Similar a la pose que adoptan los guardias que protegen dignatarios, arriba del escenario dos brasileños, entre ellos el pastor líder Jorge Luis de Arruda, permanecían en una pose firme y con su mirada de halcón fija sobre la gente que se movía entre las butacas de luneta y palco. A las 9:30 de la mañana apareció el pastor Anderson Silva, vestido con un elegante traje negro. De inmediato dio inicio la jornada.

De su boca salía un canto: “¡Oh aleluya! ¡Oh aleluya!” La gente se puso de pie y siguió su voz. “¿Quién necesita una respuesta rápida? Depende de usted. ¿Quién está por algún problema?”, preguntó el predicador; la multitud levantó su mano. “Cuando nosotros vivimos un problema debemos creer, véngase adelante, por favor. Si usted tiene fe será sanado ahora”, aseguró, como si llevara el poder entre las manos.

Cuando la avalancha humana estaba frente al escenario, el pastor pidió que cerraran sus ojos y comenzó una oración de destrucción de todos los males, espíritus y demonios. “Hay mucha gente aquí, Señor, que necesita de una respuesta; hay mucha gente aquí que no puede esperar, envía ahora tus ángeles, tu poder para tocar esta mujer, a este hombre y quitar este mal, este sufrimiento, esta carga. Coloca Jesús en estas manos tu unción, tu poder para destruir la maldad, la brujería, esta enfermedad, esta depresión, esta epilepsia, este mal. Este problema, quítalo ahora, Señor, elimínalo ahora”, ordenó.

Luego pidió a los presentes poner la mano sobre la cabeza y seguir con los ojos cerrados. Reinició su clamor al poder divino. Al ver su cansancio, el pastor De Arruda se frotó las manos, levantó sus cejas mostrando alegría y entró en escena. Su voz gruesa y fuerte se escuchó en todo el teatro con mayor exigencia. “Toda maldición, toda carga negativa sale de ahí, yo te reprendo diablo, yo te estoy sacando demonio, sal de este cuerpo, sal de esta mujer ahora, sal de este hijo, sal de esta persona. Todo el mal, ese quiste, ese tumor desaparece, ese dolor en la columna sale ahora, en el nombre de Jesús sal de este cuerpo ahora, sal de esta vida ahora; este cuerpo no te pertenece, no es tuyo, no es tuyo, no es tuyo. Ahora sale y sale y sale y sale y sale”.

Estas palabras eran acompañadas con un movimiento de las manos sobre la cabeza. Después de maldecir a los demonios y de reprenderlos junto con su compañero, Silva, aún cansado y sudoroso, aseguró: “Usted está sanado”. Muchas personas dijeron que sí y dieron su testimonio manifestando que con la oración se les fueron los dolores.

El precio del milagro

Por ahí se dice que nada en la vida es gratis. En esta secta parecen comprenderlo muy bien. Después de cerciorarse de que en la sesión espiritista se dieron tantos milagros, el pastor preguntó “¿quién trajo el diezmo? Nadie está obligado a dar, depende de su fe”, dijo. Sin embargo, la gente se levantó y el dinero comenzó a fluir por los pasillos, el pastor remató: “El diezmo es un pacto con Dios, es un pacto con el Señor, amen”, expresó. “Amen”, repitió la gente. Pero aquí no acabó todo, después de ofrecer una oración de prosperidad, pidió a los adeptos pasar adelante nuevamente a dejar ahora “su mejor ofrenda”. Pase y colóquela en el alfolí, solo si usted tiene fe, manipuló el predicador.

“La ofrenda es una semilla, esta semilla va a dar su fruto ciento por uno. Usted no está perdiendo, usted está sembrando”, aseguró. Luego preguntó “¿quién quiere ahora hacer su ofrenda con 500 lempiras o más?, pase adelante”. Movida por la promesa la gente comenzó a invertir su dinero. “¿Quién quiere hacer su ofrenda con 300 lempiras? ¿quién puede hacerlo con cien? ¿quién con 50 y llevarse una Biblia? ¿quién puede hacerlo con 30, con 20, con 10? Colóquelo aquí en el nombre de Jesús”, prosiguió. Por momentos los “obreros” se alcanzaban para recoger todo el dinero.

Pero estas dos recaudaciones no bastaron y, con el argumento de reprender y atar la miseria, pidió levantar un lempira. Quienes ignoraban la treta sacaron hasta billetes de 10, 20 y 50 lempiras. “Levántelo, vamos a reprender a la miseria”, dijo Silva y comenzó con otro conjuro: “Señor nuestro, levantamos este lempira al cielo, que representa la miseria. Mi Dios, reprende la miseria que está en el negocio, en la familia. Arranca esta miseria, arranca esta derrota. Sal espíritu de miseria, mi padre bendice el negocio de esta persona, bendice a este profesional, bendice el trabajo, a esta persona que es un inversionista y que toda miseria salga ahora.

Diga sale, para nunca más volver. Ese billete símbolo de la miseria, ya reprendida, deposítenlo en las bolsas que tienen los obreros”, sugirió. Decenas de personas cumplieron a pie juntillas lo que parecía ser una orden venida de lo alto.

La misma secta fundada por Edir Macedo

La Iglesia de Vida Nueva es la misma Iglesia Universal del Reino de Dios, creada el 27 de julio de 1977 por el contador Edir Macedo Bezerra. Antes de fundar su secta, Macedo era un simple cajero en la lotería nacional de Brasil. Una de las características de esta denominación es el alquiler y compra de cines y teatros. Promueven la teoría de la prosperidad, afirmando que ellos no siguen a un Dios pobre. Enseñan que la miseria y las enfermedades pueden ser reprendidas con lo que ellos llaman “la oración fuerte”.

Siguiendo el lema “Pare de sufrir”, miles de hondureños acuden a esta secta con el fin de adquirir un milagro que alivie sus penas. Los viernes y los domingos es cuando el antiguo cine Hispano, con capacidad para unas 850 personas sentadas, luce completamente lleno.

Su situación en Honduras

La manipulación de las emociones de las personas y el mercantilismo de la fe son las principales características de la secta denominada Iglesia de Vida Nueva, que promueve, sin ningún control, la “Teoría de la prosperidad”. Con muy poco tiempo de permanecer en Honduras ya tiene construido un emporio de comercialización religiosa por todo el país, con 22 iglesias. Aunque las personas que integran esta secta provienen de un estrato medio, quienes asisten a sus cultos por lo general son gente muy pobre, de los barrios marginales, donde la desesperanza asoma por las ventanas y camina por las calles.

Por sus celebraciones y su forma de manejar a la gente, los teólogos consideran a esta secta como seudo evangélica, que mezcla el fetichismo con el espiritismo, algo que atrae a las personas con poca formación religiosa. Esta denominación, que es la misma iglesia Universal del Reino de Dios, cuyo máximo líder es el brasileño Edir Macedo Bezerra, no posee una doctrina propia, sus cultos están impregnados de signos de la Iglesia Católica y mezclados con actitudes del pentecostalismo.

Una de sus prácticas, llamada la Santa Cena con Jesús, es similar al rito que realizan los católicos, usando el vino y el pan. Esto ha generado una confusión entre las personas que asisten a sus cultos, mientras que los estudiosos de La Biblia no hallan cómo definirla y la consideran un híbrido. En un país con mucha ignorancia religiosa, con un 17% de analfabetismo y con un 62 por ciento de la población viviendo en la extrema pobreza, el lema “Pare de sufrir” atrae a cualquiera.

El deseo de muchos hondureños de evadir el sufrimiento, se ha convertido en una mina de oro para estos pastores, quienes empleando técnicas de manipulación psicológica hacen negocio con la miseria y la necesidad, obteniendo grandes dividendos, de los cuales no rinden cuentas a nadie. El experto en sociología religiosa Rolando Fonseca considera que la principal característica de este grupo es el fundamentalismo “o sea, el agarrar la Biblia en torno a unos cuantos versículos y de ahí desarrollar su creencia o una teoría donde Dios es el dinero y es el centro de proyección”.

Este grupo crece rápidamente, porque en un país donde hay muchas carencias, la gente anda detrás de algo mágico para solucionar sus problemas, sean de finanzas o de salud, reflexionó. El experto asegura que los líderes de estas sectas alienan a la gente mediante técnicas psicológicas y presuntas oraciones de liberación, por eso los creyentes dicen sentirse bien y quedan dispuestos a cubrir las demandas que el pastor o la secta solicita.

Cómo operan

La Iglesia de Vida Nueva es dirigida por una docena de brasileños, que a partir del 2004 comenzaron a ingresar al país con sus familias, luego de solicitar a la Dirección de Migración y Extranjería permisos especiales. El Heraldo detectó que hay sudamericanos en la secta y de los cuales Migración no tiene expediente de ingreso y estadía en el país. Estos brasileños, que llegaron como misioneros, se han encargado de preparar a otros hondureños, quienes han adoptado hasta el acento portugués al momento de celebrar sus cultos.

Como si huyeran de algo o alguien, solo suelen identificarse con un nombre, por eso ni los colaboradores más cercanos saben el nombre completo de los predicadores y si alguien pregunta, la respuesta es “¿Para qué quiere saber el nombre?”. Promueven su Teoría de la prosperidad y una guerra espiritual alrededor de ciertos versículos bíblicos, completamente manipulados y mutilados a la medida de lo que pretenden hacer creer a la gente, de acuerdo con los teólogos que conocen las prácticas de esta secta.

Para manejar las emociones de los incautos toman textos para reproducir actos caprichosos encaminados -según ellos- a amarrar al diablo. Enseñan que el ser humano es víctima de diez perturbadores o espíritus malignos: el dolor de cabeza, el miedo, la depresión, las visiones y la audición de voces, los vicios, las enfermedades con causas desconocidas, el deseo de quitarse la vida, el insomnio y el nerviosismo. Sostienen también que estos espíritus demoníacos pueden entrar al ser humano a través de la mente, el oído, los ojos, la boca, las manos, los pies y la espalda. Aseguran que las enfermedades y la miseria son el diablo y que solo pueden ser combatidos con el uso de la fe.

Además de torcer el sentido bíblico sacan de las mismas escrituras una serie de fetiches, que aseguran son portadores de bendición y capaces de hacer milagros. En sus cultos son muy comunes aquellos pasajes bíblicos como la Parábola del Sembrador cuando dice que una parte de la semilla cayó en buena tierra y nació y “dio fruto al ciento por uno”. Esta enseñanza es aplicada en esta secta con el fin de cautivar a los asistentes que ansían la multiplicación de las bendiciones materiales.

Otro texto usado muy frecuentemente es la historia de José, quién luego de adivinar el sueño de las siete vacas flacas y las siete vacas gordas, se convirtió en el administrador del faraón y gracias a él no hubo crisis. Es así como esta teología de la prosperidad ha convertido “el dar en una inversión multiplicadora y ha puesto a Dios como un banquero, y a los pastores en gerentes de una bolsa de valores espirituales”, escribe el pastor Mario Fumero en su libro La Iglesia en Caos.

Sus mensajes, acompañados de música y de preguntas como ¿Usted tiene fe? ¿qué tan grande es su fe? golpea el subconsciente de las personas, quienes ante el ofrecimiento de un milagro de curación o mejoramiento de sus finanzas y sus bienes materiales, son seducidos para “voluntariamente” despojarse de sus recursos. La gente es atraída a esta secta a través de dos programas de televisión, uno de radio y un periódico quincenal, donde además de destacarse los supuestos milagros realizados, se promueven los benditos amuletos, ofrecidos gratuitamente, pero que ya dentro de la iglesia, los incautos los pagarán con su generosa ofrenda, sus diezmos y otras formas usadas por los pastores.

Otra forma de llevar gente a la iglesia es a través de los “obreros”, quienes frecuentemente se desplazan a los barrios y colonias más pobres de las ciudades repartiendo volantes e invitando a la población a ser partícipes de las oraciones de sanación.

Sociopatía religiosa

De acuerdo con Teodosio Mejía, doctor en psicología, lo que sucede con la Iglesia de Vida Nueva forma parte de una andanada de protestantismo que, apelando a la libertad de culto, se aprovecha de la buena fe, la nobleza y la humildad de la gente. “Desgraciadamente cuando un pueblo no está preparado para discernir debido a factores culturales cae presa de teorías, como esa de la prosperidad que no es más que un manipuleo de la conciencia para hacer creer que la prosperidad se puede adquirir a través de la fe”.

Si se toma a la secta religiosa como una medicina más bien está haciendo daño. Está produciendo “lo que llamamos una diatrogenia religiosa, donde en vez de ayudar a ser feliz y a vivir una vida sana está llevando a la gente a la perturbación emocional”. Para el psicólogo, estas personas que se aprovechan de la gente, tienen rangos sociopáticos. El sociópata es una persona con trastornos de personalidad capaz de hacer daño sin interesarle lo ético y lo moral y sin sentir remordimiento por sus actos.

Testimonio de una adepta que dio todo su dinero

Lo que inició como un acto de fe y devoción para agradar al altísimo, terminó siendo una estafa que aún tiene sus consecuencias. Este es el caso de una hija que vivió la experiencia de que sus padres vendieran un terreno para entregar el dinero a la iglesia de Vida Nueva, pero que pidió proteger su nombre y el de su madre por temor a repercusiones. “Mi mamá empezó yendo a esa secta, engañada con eso de que les llevaron una libra de arroz y otra de frijoles, luego atrás venía un bus y sacaban a la gente de las casas diciéndoles vamos a alabar a Dios”, recuerda la afectada.

“Así fue como ella llegó ahí (a la secta), empezaron a ir y comenzaron a vender sus cosas, su tierra que para mí nunca habrían vendido si no hubieran conocido esa iglesia”, relata. “Un día hablé con mi mamá sobre esta situación y me dijo que no me preocupara porque ahí también enseñaban el ‘Padre Nuestro’ igual que en la Iglesia Católica”, contó. Madre e hija, junto al resto de la familia, vivían bien; tenían su terreno. Ella solamente les había dado bienes a dos hijos y a una hermana.

“Mi madre tenía su pequeño negocio, una especie de pulpería. Lo raro fue cuando los dos viejitos comenzaron a vender por lotes, cinco manzanas de tierra”, recordó. “Un día mi papá me aseguró que me había dado mi herencia, pero posteriormente me di cuenta de que también la vendieron. Cuando sucedió esta venta fue que me enteré de lo que realmente estaban haciendo”.

“Una hermana me llamó y me dijo: Mirá que papita está vendiendo las tierras y está yendo a una iglesia donde le dan unos sobres y ahí llevan pisto”. En su conversación con El Heraldo, la afectada hija dijo que cuando les pagaron el dinero por la venta del terreno (más de 75.000 lempiras), inmediatamente lo entregaron a la secta. “Mamá y papá iban vestidos de blanco, se supone que era como servidores, porque iban uniformados. Siempre iban los lunes, los miércoles, viernes y domingos. Mi hermana me dice que siempre llevaban un sobre”. Según el relato de la joven, su padre falleció y ahora su madre ya no quiere ir a esa secta.

“Fijate, hija -me dijo un día-, no tengo dinero para llevar y quiero regresar a la iglesia de Suyapa. Cuando murió mi papá, ningún hermano de su iglesia llegó a acompañarla, yo no le conozco ningún pastor, ni un hermano. Ella ha perdido dos hijos y a mi papá y nadie de esa iglesia se solidarizó con ella”, señala. Para verificar este testimonio, El Heraldo visitó a la madre que vendió su terreno, encontrándose con una anciana que confirmó que sí visita la mencionada secta. Al preguntarle sobre la venta de su terreno, manifestó que no quería recordar eso.

Críticas de las Iglesias cristianas

Pastores, sacerdotes y teólogos coinciden que la Iglesia de Vida Nueva no tiene una predicación edificante y todos sus servicios religiosos están encaminados a obtener dinero. Como no tienen una formación doctrinal ni una base fundamental sacan un versículo de conveniencia, por ejemplo la “Rosa de Sharon” y el “Manto de Jesús”, pero olvidan el contexto de lo que está adelante y está atrás, sostuvo el padre Ovidio Rodríguez. “Nosotros le llamamos fundamentalista, porque sacan el texto que les conviene para justificar sus propuestas”, explicó.

Explotan la religiosidad de los hondureños, que consiste en buscar a Dios para ponerlo a su servicio. Ellos tratan con personas que andan buscando a un Dios que le responda a su enfermedad, a su falta de trabajo, a su divorcio, a su hijo que está consumiendo drogas, al marido alcohólico. Explotan objetos que le dan carácter de fetichismo y los justifican con la Biblia, según Rodríguez. Con todas estas cosas crean un falso ilusionismo en las personas. Presentan la fe como si fuera antídoto y toda fe auténtica es probada, manifestó el sacerdote recordando la prueba que atravesó Abraham cuando Dios le pidió sacrificar a su hijo.

El cura aclaró que no está en contra de esa secta, sino contra el procedimiento que utiliza para explotar la ignorancia de la gente. Alertó que si el gobierno no hace algo, esta secta experimentará un crecimiento, ya que con la recesión económica mucha gente caerá en la desesperación y buscará refugios y respuestas inmediatas a necesidades urgentes, y ellos son expertos en explotar esas debilidades de las personas.

Por su parte, el reverendo Mario Fumero catalogó a esta iglesia como una afrenta a la doctrina de Cristo. “Es una secta explotativa, con una doctrina sincrética, o sea que utiliza La Biblia como escudo, y detrás de esto tienen otras cosas que están contra la misma escritura”, afirmó. A su criterio, esta congregación ha caído en el panteísmo, al decir que los objetos que ellos dan a la gente son portadores de bendición porque son como Dios. “El lema ‘Pare de sufrir’ teológicamente es un disparate, pues en ningún pasaje bíblico se dice que el hombre no tendrá sufrimiento”, criticó.

Lamentó que esta secta, al igual que otras que operan en el país y cuyos líderes se autodenominan apóstoles y profetas, hayan mercantilizado la palabra de Dios corrompiendo el Evangelio, creando una tendencia a la apostasía o negación de la doctrina original. Por otro lado, en un país donde hay mucha frustración, es fácil explotar la tendencia del fetichismo y la superstición llevando a la gente que busca creer en algo a la idolatría. “No hay mejor forma de creer cuando la fe se vuelve concreta, porque es más fácil creer en lo concreto que en lo abstracto”, meditó Fumero.

Fetichismo, técnica para atrapar fieles

“Venga este viernes y reciba la alianza para anular todos los males que hay en su vida”, publicita en sus cultos, en la radio y la televisión la Iglesia de Vida Nueva. Una de sus formas de atraer adeptos es con la entrega “gratuita” de una serie de talismanes que, según ellos, tienen el poder de destruir todos los espíritus del mal que afectan a una persona. Estos objetos no solo son capaces de espantar a los espíritus inmundos, también son portadores de bienestar financiero y material, y esto es lo que más atrae a las personas que son víctimas de crisis emocionales o de problemas económicos. La entrega de estas prendas por lo general está programada para las sesiones de los viernes.

La Unidad Investigativa de El Heraldo obtuvo una gran parte de los objetos “benditos” que promociona esta asociación religiosa, luego de asistir a varias reuniones durante un par de meses. Uno de los últimos objetos que distribuyeron el viernes 27 de febrero fue una argolla o alianza para anular todos los males que carcomen la vida del ser humano. Se trata de un anillo de plástico, bañado con pintura dorada. Este anillo, con la lista de problemas que les aquejan, tienen que traerlo el próximo viernes -6 de marzo- “y aquí lo vamos a destruir con los pies y lo vamos a patear y así vamos a quebrar todo ese mal, toda esa maldición y brujería. “Vamos a poner al diablo bajo nuestro pies”, prometió Fernando Cerna, quien predica, junto con el brasileño Renato Agmilo Silva, en la sucursal del bulevar Morazán.

Esta práctica es muy común en la Iglesia de Vida Nueva. Enseñan que las personas pueden tener dos clases de fe: la natural y la sobrenatural. La primera consiste en la confianza en Dios solamente, pero que duda de que Dios puede hacer milagros económicos. La fe sobrenatural es la que confía en que Dios puede multiplicar el dinero y las posesiones materiales.

De ahí se desprenden una serie de actos sacramentales o fetiches que le entregan a la gente o le piden tocar como el del “agua consagrada del estanque de Siloé”, que no es otra cosa que una copa grande con agua común. Asimismo, invitan a la gente a tocar el manto sagrado, es decir, una manta larga con borlas azules en sus orillas que los obreros pasan por la cabeza de los asistentes a sus cultos.

Otra sustancia muy común que entregan es el “aceite bendecido de Israel”, con el cual los adeptos pueden ungir a sus enfermos o las fotografías de personas que viven lejos. Actualmente promocionan y entregan el “pan consagrado” con forma de las cinco letras del nombre de Jesús. Este es pan común y corriente, pero según ellos asegura la prosperidad del cuerpo, del espíritu y lo económico. Otro de sus amuletos es la “rosa bendita de Sharón”, que también arranca toda maldición financiera.

Recientemente distribuyeron el “pañuelo de la santísima trinidad”. Esta actividad consiste en recibir cada viernes un pañuelo de tela con la impresión del “Padre Nuestro”, la del Salmo 23 y 91. Recomendaban al cliente que tocara con el pañuelo todo lo que quería que prosperara. Asimismo, le entregan a las personas lo que llaman el álbum familiar, en el cual la gente debe colocar las fotografías de la familia. Este álbum deben llevarlo todos los domingos para recordarle a Dios no olvidarse de los parientes. Igualmente le piden a la gente que todos los lunes lleven un recipiente con agua para bendecirla, luego le sugieren que rocíen con este líquido el negocio tres veces por semana.

Además, al final de sus programas de televisión y radio, acostumbran a pedirle al oyente o televidente: “prepare usted ahora un vaso con agua que llegó el momento de hablar con Dios”, luego de una oración le piden a los fieles que tome el líquido. Otros amuletos que promocionan son el “agua del río Jordán”, la “arena de la playa del mar de Galilea”, el “aceite del Monte de los Olivos”, la “semilla bendita” y la “vara de Jacob”, entre otros tantos.

Los fetiches o talismamenes utilizados por la Iglesia de Vida Nueva para atraer a las personas son variados y todos ellos promocionados como mágicos y milagrosos. Son exactamente los mismos amuletos que utiliza la Iglesia del Reino de Dios, fundada por Edir Macedo en Brasil, y que se ha extendido por varios países del mundo. El Heraldo le muestra parte de los fetiches entregados gratuitamente a los fieles, pero que al final tienen el costoso precio del diezmo, la ofrenda y otras ingeniosas formas de pago.

Miles de hondureños acuden a esta secta con el fin de obtenerlos y poder así recibir las bendiciones. La mayoría de los actos y los fetiches que se promueven y practican en esta iglesia, para atrapar a los incautos, son sacados de hechos que se registran en las Sagradas Escrituras, de ahí que el representante legal de este movimiento, Luis Alonso Cerna Orellana, los justifique con el argumento de que todo lo que hacen "está escrito en la palabra de Dios".

La gente busca con devoción estos objetos materiales, cayendo en el fetichismo. El fetichismo es definido como "una forma de creencia o práctica religiosa en la cual se considera que ciertos objetos poseen poderes mágicos o sobrenaturales y que protegen al portador o a las personas de las fuerzas naturales". Para el teólogo Jorge Pineda, la utilización de todos estos amuletos es una forma de manipular las necesidades espirituales, físicas y económicas de la gente.

Su uso de la Biblia y el diezmo

Utilizan técnicas de atracción que tienen que ver mucho con las creencias y emociones. Las personas que “observé en la iglesia las vi en necesidad y muy agobiadas, buscando solución de sus problemas a través de lo que se les da o promete en esta iglesia”, explicó. En esa asamblea no hubo una predicación bíblica, se mencionó a Malaquías en el tema del diezmo, y se habló de un texto del Génesis que manejaron bastante dirigido al tema que estaban tratando. “Toda la hora y media que duró el servicio solo se habló de dar dinero y de las bendiciones que se reciben al dar dinero.

El texto del que hablaron no lo manejaron como todos los demás cristianos lo conocemos, sino que lo encausaron a la obtención y entrega del dinero”. Presentan una manera tendenciosa de usar la palabra de Dios con el objetivo de controlar la gente. “Aquí el manejo de la fe se hace de una manera utilitaria, donde yo doy para recibir, no hay un desprendimiento real de la persona”. El objetivo de esta gente al hacer un pacto con Dios es recibir algo a cambio, en algunos casos hasta desmedido, reflexionó Pineda.

A nivel internacional, esta secta se rige por el manual “Cómo ser un diezmista fiel”, donde se determina cómo se le debe calcular el diezmo a las personas de acuerdo al cargo o negocios que tengan. De este manual no se escapan ni los jubilados. Deja claro que las recaudaciones no deben ser para los pobres. “El diezmo no se puede utilizar aleatoriamente, incluso si es para beneficio de personas necesitadas. La administración recae exclusivamente en la iglesia, y los sacerdotes de ella son los encargados de definir dónde y cuándo usarlo”.

Continúa: “imagínense si todos los cristianos usaran el diezmo para hacer donaciones o algo, la iglesia no sería capaz de trabajar o anunciar la salvación. El cristiano debe ser sincero en la necesidad de la iglesia y, por tanto, nunca emplear su diezmo tan mal, aunque tenga la apariencia de gesto piadoso”.

Situación en otros países

La Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), que en Honduras opera como Iglesia de Vida Nueva, es fuertemente cuestionada en el mundo. Por su sospechoso y marcado crecimiento y por sus tácticas para sacarle el dinero a la gente, ha sido expulsada y sancionada en varios países del globo. Su máximo líder, el denominado obispo Edir Macedo, un antiguo cajero de la lotería nacional de Brasil, predica que “el dinero es para la iglesia lo mismo que la sangre es para el cuerpo físico”.

Según publicaciones en Internet, este sujeto, hoy ostenta una fortuna, que es cuestionada por la forma en que la ha obtenido. A mediados de 1990, la Justicia brasileña comenzó a investigar a Macedo y los negocios de su Iglesia Universal. En 1992, fue preso durante 12 días en la Comisaría 91 de Sao Paulo acusado de charlatanería, curanderismo, defraudación y malversación ya que su cuenta bancaria había acumulado más de 100 millones de dólares.

Dicho proceso comenzó por las denuncias realizadas en 1989 por cinco ex fieles que reclamaron ante la Delegación de Crímenes contra la Fe Pública haber donado dinero y bienes a la IURD a cambio de bendiciones que nunca ocurrieron. Por su forma de explotar a los más pobres, esta organización fue excluida de la Alianza Evangélica Portuguesa en 1992. En 1995, la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas (Ferede) de España se negó a reconocerla como una comunidad evangélica.

En México, recientemente fue sancionada con 20.000 dólares por no respetar las leyes. México no es el único país donde esto sucede. La IURD también es buscada por fraude, charlatanería, malversación y hasta por amedrentar a periodistas que han tratado de grabar sus ceremonias en Perú, Guatemala y Brasil.

En 1997, la Cámara de Diputados de Bélgica describió a esta secta como una “asociación criminal cuyo único objetivo es el enriquecimiento”, “una forma extrema de mercantilismo de la fe”, cuyas “actividades en Bélgica podrían ser apenas una fachada para disimular actividades ilegales”; en Luxemburgo “tal vez son indicio de que la organización también está envuelta en lavado de dinero”, dice un informe publicado en Internet.

Acusaciones de corrupción

El reverendo Mario Fumero sostuvo que en Honduras hay iglesias que tienen más de 20 años y no pueden crecer a pesar de que tienen mucha gente, y dependen de los diezmos y las ofrendas. La gente no puede dar tanto para sostener un ministerio y una infraestructura como la que esta secta tiene, dijo refiriéndose a la Iglesia de Vida Nueva. Esta denominación compra y alquila teatros y adquieren otros bienes con suma facilidad. “Existe la creencia, no la puedo argumentar, pero es lógico, cualquier movimiento, cualquier persona que en tres o cinco años puede invertir millones en algo, tiene que sacar el dinero de un sitio que no es ético”.

Su fundador Edir Macedo en Brasil tiene muchas empresas, es moroso, maneja mucha plata y “algunos sostienen que su iglesia es un escudo para el lavado de activos. Eso dicen, no tengo prueba, pero si tengo lógica”, señaló. “Una persona que no tiene nada y luego aparece como millonario, de algún sitio sacó los millones. Nadie trabajando o predicando decentemente se hace millonario en pocos años. “Toda riqueza rápida es producto de la corrupción, a menos que se saque la lotería y se tenga un tío millonario que le deje una herencia. Si no es a través de estas dos formas cualquier riqueza rápida, de cualquiera que sea, tiene que ser producto de un acto de corrupción, que puede ser soborno, lavado de activos o fraude”, reflexionó.

Las cuentas de la secta

Un total de 32.1 millones de lempiras, entre diezmos y ofrendas, fue lo que dejaron durante 2007 millares de hondureños en la Iglesia de Vida Nueva, con el fin de ver milagros. Las cantidades de dinero que presenta esta asociación, que no es más que una filial de la iglesia Universal del Reino de Dios en Honduras, dejan claro que la explotación de la fe de los que sufren y viven desesperados por obtener una solución mágica de sus enfermedades y problemas, a través del fetichismo, es rentable.

La recaudación antes mencionada aparece en un informe financiero o estado de resultado para el período 2007 que este movimiento religioso presentó en las últimas horas ante la Unidad de Registro y Seguimiento de las Asociaciones Civiles (URSAC), dependencia de la Secretaría de Gobernación y Justicia, luego de un requerimiento que se le hiciera. El informe que lleva la certificación de la perito mercantil y contador público Sagrario López Aguilar, contratada por la misma secta, establece que solo en 2007 esta asociación recaudó 32,101,940.05.

En el documento no se detallan otras entradas de dinero, como las “ofrendas justas”, las donaciones y la recolección de los lempiras que le ingresaron por “darle carrera o atar la miseria”, una modalidad de recaudación utilizada por esta organización. De acuerdo con el informe que ellos presentaron, solo ese año operaron con un egreso de 25,173,316.86 lempiras por concepto de gastos de administración. Quedándole un margen de utilidades de 6,928,623.19 lempiras.

Además, según su balance general de ingresos y egresos presentado en dos páginas, esta asociación reporta en sus activos corrientes y no corrientes la cantidad de 25,485,672.47 lempiras. Solo de activos corrientes en caja y bancos presenta la cantidad de 9,971,907 lempiras y 7,775,444 lempiras en cuentas por cobrar, aunque se desconoce a quién, sobre todo porque esta organización carece de una finalidad relacionada con este último aspecto.

En activos no corrientes, o sea en inversión mobiliaria, equipo y otros, presenta la cantidad de siete millones 738,319 lempiras con 81 centavos. Como esta dominación religiosa nunca había cumplido con su responsabilidad de presentar sus respectivos informes anuales, como lo establece la ley, antes de cada último de febrero, la URSAC se vio obligada a requerirla, según consta en el oficio número 25-URSAC-2009. En tal oficio, la URSAC le solicita “remisión de los estados financieros (balance general y estado de ingresos y egresos) correspondientes a los años 2007 y 2008”. Sin embargo, la Iglesia de Vida Nueva solo cumplió con el informe del año 2007.

Expansión de la secta

Esta organización que registra una veintena de supuestos misioneros brasileños, 17 presuntos pastores hondureños, seis mil fieles, una sede, y 21 filiales, contempla en sus planes expandirse lo más rápidamente posible por todo el territorio, para que las personas “manifiesten su fe”. No presenta entre sus prioridades cumplir con la proyección social que ofreció al momento de solicitar su personería jurídica. Estas promesas constan en sus estatutos.

Entre estas responsabilidades estaban “establecer centros para niños desamparados, de enseñanza especial, guarderías, comedores infantiles, centros de rehabilitación para alcohólicos, drogadictos y casas de ancianos. Asimismo, prometió promover el desarrollo de clínicas móviles, caravanas médicas, consultorios y hospitales para la práctica de medicina general”. A pesar de que su proyección social ha sido nula a lo largo de 13 años de permanencia en el país, esta denominación religiosa tiene planificado incrementar su presencia en Honduras.

Esta organización asegura expresar su fe creyendo en un solo Dios, en el hijo Jesucristo y en la Santísima Trinidad. Establece que la justificación del hombre solamente se realiza por la fe. Sostiene que “todos los nueve dones del Espíritu Santo no son accesible en los días actuales, como parte integrantes de la obra expiatoria del señor Jesucristo. Con respecto a los dones de la profecía, hemos visto el gran engaño que el diablo y sus demonios han esparcido entre los cristianos sinceros e ignorantes”.

De acuerdo con su posición, “muchas persona han perdido hasta la salvación por haber sido engañadas por ‘profecías’ que nunca salieron de la boca de Dios; matrimonios han sido hechos y desechos en base de ‘profecías’ De ahí que la Iglesia de Vida Nueva adopta el sistema basado en la fe exclusivamente en la palabra de Dios escrita, es decir, en la Biblia Sagrada”. Según ellos, “los diezmos y las ofertas (consideramos que quisieron decir ofrendas) son sagrados y santos en cuanto a la palabra de Dios. Los diezmos significan fidelidad y las ofrendas, el amor del siervo para con el señor”.

Esta secta ha causado polémica en el país. La Unidad Investigativa de El Heraldo ha evidenciado cómo se hace valer de argumentos de sanación y orientación espiritual para obtener de sus fieles jugosas ofrendas. Se logró documentar cómo también se hace valer de diferentes artilugios para obtener el beneficio del diezmo y la ofrenda por medio de su feligresía, que por lo general está compuesta de personas de escasos recursos económicos.

El Gobierno hondureño la investigará

La Unidad de Registro y Seguimiento de las Asociaciones Civiles (URSAC) inició los trámites para practicarle, conjuntamente con el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), una auditoría a la Iglesia de Vida Nueva. David Ramón Izaguirre, director de la URSAC, dependencia de la Secretaría de Gobernación y Justicia, aseguró que ante el clamor de los ciudadanos y ante las publicaciones de El Heraldo se decidió verificar las actividades y auditar las finanzas de esta cuestionada secta.

“Vamos a verificar si esta organización se está dedicando a los fines para los cuales fue creada y, si no lo está haciendo, se procederá a su cancelación”, advirtió. Recordó que la Secretaría de Gobernación y Justicia ya había tomado acciones con respecto a esta asociación religiosa, pues nunca había presentado un informe financiero. Eso lo detectaron hace unos meses cuando comenzaron una investigación exhaustiva de todos las asociaciones que tienen registro en los archivos de la Secretaría.

Este trabajo lo están realizando “con el fin de cancelar la personería jurídica a todas las asociaciones civiles que no cumplen con los requisitos que establece la ley, que son la presentación de los estados financieros, balance general y el informe de actividades”. “Caímos en el expediente de esta asociación (Iglesia de Vida Nueva) y verificamos que nunca había cumplido con los requisitos que establece el acuerdo ejecutivo 770-A- 2003, entonces procedimos a requerirle la información que ellos no estaban presentando”, recordó.

A raíz del requerimiento que se les hizo, los representantes de esta organización presentaron la información en las últimas horas, incluso cuando ya se les había vencido el tiempo para entregarla. Esta es la primera vez que ellos lo hacen, explicó Izaguirre. “A raíz del clamor popular y la denuncia que ha hecho El Heraldo, nosotros procederemos a realizar una auditoría por medio del Tribunal Superior de Cuenta, y ya estamos coordinando las acciones para ejecutarla”, aseguró el funcionario.

La determinación de las máximas autoridades de la Secretaría de Gobernación y Justicia, respecto a las asociaciones que no cumplan con la ley, es cancelarles la personería jurídica. En el caso de aquellas organizaciones que tienen serias denuncias, como la Iglesia de Vida nueva, primero se investigan para verificar si se están dedicando a los fines para las cuales fueron creadas y si están profesando correctamente los principios de la fe cristiana.

Si se encuentra que se están aprovechando de la gente, entonces se procede a lo que dice la ley, la cancelación de la personalidad jurídica. En este caso, de acuerdo con Izaguirre, se hará una investigación de las actividades de esta iglesia y la auditoría tendrá como fin comprobar la veracidad de los estados financieros.

Fuente: Info-RIES nº 124 (20/03/09).