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viernes, 9 de enero de 2009

Asociación antisectas explica la situación de las sectas en el País Vasco


“En Euskadi se asientan entre 40 y 50 sectas”. Recientemente el diario vasco Deia ha publicado un reportaje sobre este tema, con ese mismo título. Firmado por Nekane Lauzirika, señala que algunas asociaciones que luchan contra las sectas alertan a la ciudadanía de que no se dejen engañar por "falsas promesas".

"Aunque vivimos en tiempos convulsos hay que alertar a la ciudadanía para que no se deje engañar por falsas promesas". Miguel Perlado, psicólogo y miembro de la Asociación de Atención e Investigación de Socioadicciones (AIS), advierte de la proliferación en el País Vasco de sectas no sólo en ámbitos de la salud física y mental, sino también en los religiosos. En estos momentos actúan entre 40 y 50 pero, según los expertos, la tendencia va in crescendo, "sobre todo a la hora de crear organizaciones pequeñas y autóctonas".

Las alarmas han vuelto a saltar en Euskadi entre las personas que llevan años luchando contra estas organizaciones. Han sonado por el anuncio de apertura de una nueva sede de la denominada Iglesia de la Cienciología en la capital vizcaína. "Lo único que busca la Cienciología, como el resto de las sectas, es hacer esclavos sicológicos y emocionales, a través de los cuales obtener dinero y poder", explica a Deia Perlado, experto de la asociación catalana que inició su cruzada hace más de 30 años contra estas perniciosas organizaciones.

La Asociación catalana, enmarcada dentro de lo que se denomina “movimiento antisectas”, de cuño laicista, presta atención cada año a unas 120 familias españolas, entre ellas muchas vascas, y hasta el momento disponen de una casuística de 1.700 pacientes. "La experiencia nos dice que la Cienciología, puesta de moda por estrellas como Tom Cruise, es una secta que manipula psicológicamente a sus seguidores".

No existen datos oficiales sobre el número de personas que han caído en sus redes. Se calcula que sólo en el País Vasco, más de 2.000 personas acuden con regularidad a alguna de ellas. "Sus responsables se aprovechan de la inestabilidad mental y emocional de los usuarios para hacerles un lavado de cerebro y convencerles de la efectividad de los contenidos y ritos de determinadas terapias. Del estudio que hicimos en Cataluña se desprende que un 0,8% de la población del Estado está afectada por las sectas", explica este psicólogo catalán.

Desde sus comienzos, hace ahora 35 años, la Asociación catalana ha atendido a familiares, pacientes y ex miembros de sectas, entre ellos de la Cienciología. "La experiencia que tenemos es extensa, porque nos han llegado muchas peticiones de ayuda para ex adeptos".

"La Iglesia de la Cienciología es uno de esos grupos con una larga trayectoria de la cual existe un amplísima documentación que muestran que los procedimiento son claramente manipuladores, coercitivos y que van orientados a doblegar la personalidad de los potenciales adeptos que pueden formar parte de la Iglesia. Este tipo de grupos se manejan con argumentos victimistas. Denuncian ser perseguidos -por multinacionales farmacéuticas, psiquiatras...- víctimas de una caza de brujas. Hacen gala de un discurso de tinte paranoide para denunciar que están siendo perseguidos por sus creencias religiosas. Esto no tiene nada que ver con la realidad".

A lo que tienen que enfrentarse muchas personas y sus familias cuando quieren dejar de ser cienciólogos, o de otras organizaciones similares, es "a la desaparición de grandes sumas de dinero y a la extorsión para no revelar determinadas informaciones. Es un tipo de dinámica que está muy estudiada y perseguida a nivel internacional y europeo".

En tiempos de crisis, las sectas redoblan esfuerzos por captar nuevos adeptos. Para ello juegan con la estética, con actores famosos, con prestigio social, con falsas promesas. Todo vale para que los colectivos más vulnerables -adolescentes, entre ellos- puedan caer en sus redes. "Cuando pasó lo de las Torres Gemelas, los cienciólogos se hicieron pasar por profesionales de la salud para captar a personas en situaciones de crisis. Estos grupos utilizan la doble moral". Doble juego no sólo usado por los cienciólogos, sino por todas las sectas que actúan en el Estado y en el País Vasco.

"En el terreno de las adicciones, el éxito de las terapias no suele ser para echar cohetes", reconoce Miguel Perlado. "Oscila en torno al 65%. Lo cual es razonablemente satisfactorio. En nuestra entidad, además de trabajar con el ex adepto que ha salido del grupo, lo hacemos también con su familia. Para conseguir el éxito terapéutico necesitamos una implicación proactiva de la familia".

En la Asociación catalana están empezando a verse también con otros protagonistas, como son los niños que han nacido en sectas. "Hay situaciones complicadas que no se resuelven inmediatamente y siempre animamos e incentivamos a que las familias tengan paciencia y sigan con la trayectoria de ayudar a la persona enganchada. Los datos nos dicen que es imposible ayudarles sin la implicación familiar".

La amplia experiencia del psicólogo catalán le lleva a afirmar que no hay un perfil único de adepto. "Lo que existen son determinados momentos en los cuales las personas son más susceptibles de entrar. Son instantes de transición, de crisis vital. Periodos en los cuales tus referencias, tus valores se ponen en entredicho y alguien desde fuera te puede ofrecer una alternativa o un proyecto muy interesante al cual tú te enganchas. Ése suele ser generalmente el momento de entrada. Desde la experiencia clínica se observa que hay diversos subgrupos de personas que pueden quedar atrapadas en franjas de máxima vulnerabilidad como los adolescentes, y otros como pacientes con problemáticas. Pero en general no existe un único perfil".

Desde algunas organizaciones que luchan contra las sectas continúan lamentándose de la falta de una legislación específica -como cuentan en países como Bélgica, Francia o Alemania- que proteja a las víctimas de estas organizaciones. "Se han propuesto diversas comisiones interperlamentarias, pero al día de hoy todo se ha quedado en agua de borrajas y, por los motivos que fueran, no han fructificado. Desde los estamentos políticos no se acaban de poner de acuerdo para abordar este fenómeno".

Fuente: Info-RIES nº 113 (5/01/09).

lunes, 29 de septiembre de 2008

Estiman en 2.000 los adeptos de sectas en el País Vasco


Psiquiatras y familiares de afectados alertan del «intrusismo» de grupos destructivos en el ámbito de la salud mental en Euskadi


CARMEN BARREIRO. SAN SEBASTIÁN

«Me arruinaron la vida». La asociación vasca de ayuda a las víctimas de manipulación sectaria, Largantza, y profesionales de la psiquiatría alertan del «intrusismo» de grupos de sectas en ámbitos de la salud física y mental en Euskadi. Según los datos que maneja la organización, existen más de un centenar de centros terapéuticos dedicados «supuestamente» al campo alternativo de la salud y de las nuevas psicoterapias, pero que «en realidad» funcionan como «grupos de manipulación psicológica». Se trata de «una mezcla de negocios de conocimiento personal, relajación, sanadores, meditación, yoga, masajes, psicología... sin ningún tipo de ética profesional y con riesgo para la salud de las personas que acuden a ellos», denuncia el presidente de la asociación Largantza, Juantxo Domínguez, ex presidente de la Comisión Antisectas del Parlamento vasco (en la foto).

Sólo en la comunidad autónoma vasca, más de 2.000 personas acuden «con regularidad» a este tipo de locales, en los que «llegan a pasar más de diez horas al día». Los responsables de estos establecimientos se «aprovechan precisamente de la inestabilidad mental y emocional» de los usuarios para hacerles un lavado de cerebro y convencerles de la efectividad de los contenidos y ritos de determinadas terapias o prácticas», advierten en la agrupación. El catedrático de psiquiatría José Guimón introduce un nuevo dato: «Dos tercios de los jóvenes que ingresan en sectas lo hacen en periodos de crisis afectivas, laborales o de estudios». Algunos centros acumulan más de una veintena de denuncias.

La asociación criticó en su día en la Cámara de Vitoria el «vacío legal» que existe en el sector de las nuevas psicoterapias y pidió a los responsables políticos que «regulen» y «controlen» el programa de actividades que se llevan a cabo en los negocios relacionados «con cualquier práctica que lleve la etiqueta de alternativa». En Francia, por ejemplo, existe una ley específica que regula el campo alternativo de la salud, «de manera que cualquier grupo, entidad o persona física tiene que acreditar una formación y titulación legal reconocida por las autoridades competentes».

Tras alertar sobre el «peligro» que suponen para la sociedad «ciertos grupos críticos con la medicina científica», Juantxo Domínguez insiste en que «existe un tremendo negocio que está operando desde el intrusismo profesional sin que nadie le ponga coto». A su juicio, las personas que están detrás de los llamados institutos de salud integral «se han convertido en mayor o menor medida en un grupo dispensador de tratamientos muy peligroso en ámbitos de la salud física y mental».

«Es extraordinariamente frecuente en los países occidentales -subraya Guimón- que las sectas que pretenden obtener con sus actividades cotas crecientes de control social desarrollen prácticas dudosamente científicas o francamente espurias». En este sentido, el psiquiatra vizcaíno reconoce que numerosos grupos reclutan a ciudadanos para «adoctrinarles y explotarles vital y económicamente. Curanderos de todas las tendencias hacen su agosto en ciudades grandes y pequeñas».

Vulnerables

El presidente de Largantza enumera entre las consecuencias más comunes las «desavenencias familiares, la gran dependencia que sienten los afectados de las terapias dispensadas en los centros, problemas financieros, agravamientos de la personalidad y un evidente descontrol en aspectos relacionados con la salud». Argumento que comparte Guimón. Para el psiquiatra, miembro del cuadro de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), «las personas vulnerables se ven sometidas a técnicas de reforma de pensamiento que favorecen el aprendizaje de informaciones y comportamientos que pueden llegar a cambiar la personalidad previa, suprimiendo antiguos puntos de vista y conductas».

Según Domínguez, el peligro estriba en la «asiduidad del usuario al centro». «Les absorben. Incluso les llegan a convencer de que tienen problemas que en realidad no existen para que la dependencia sea mayor», explica el responsable de la asociación de ayuda a las víctimas de manipulación sectaria. En los casos más graves, los sujetos se hacen «más inflexibles progresivamente» y a medio plazo se producen «trastornos por estrés y un debilitamiento de la personalidad».

Largantza ha pedido al Departamento vasco de Sanidad que constituya un observatorio de nuevos cultos para «proteger los derechos de los ciudadanos ante posibles abusos». A su juicio, los centros de nuevas terapias incurren en un delito de manipulación psicológica que debe ser penado. La tarea no es sencilla. Según explica Guimón, «en el mundo occidental se han pretendido desarrollar leyes que protejan a los sujetos susceptibles de abusos por parte de las sectas, pero que a la vez respeten los derechos a la libre defensa de las ideas y la libertad de asociación para su ejercicio y culto. Distinción que no es fácil de mantener en nuestros días».

Es el caso de la Iglesia de la Cienciología, puesta de moda por estrellas como Tom Cruise. Mientras que para unos se trata de un grupo de manipulación psicológica, para otros es una nueva forma de culto comparable a cualquier religión. De hecho, en España ha sido legalizada recientemente y cuenta, por ejemplo, con centros en Bilbao y Vitoria.

En cualquier caso, el número de sectas censadas en el país ha crecido «notablemente» en los últimos años. El equipo de Atención Integral de las Socioadicciones y Trastornos de la Manipulación Psicológica (AIS) ha contabilizado un total de 170 a las que acuden más de 450.000 personas. El incremento de este tipo de creencias se debe en parte al «aumento de la inmigración, principalmente latinoamericana», según señalan los expertos.

Fuente: El Correo, 29/9/08.