jueves, 2 de abril de 2015

Se organiza un curso sobre sectas en Uruguay

Durante este año 2015 se realizará en la ciudad de Montevideo (Uruguay) un curso de introducción al fenómeno de las sectas, pseudoterapias y nuevos movimientos religiosos. 

El mismo es organizado por los dos miembros de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) en Uruguay, ambos expertos en la materia desde hace muchos años y fundadores en el año 2000 del Servicio para el Estudio y Asesoramiento sobre Sectas (SEAS): Miguel Pastorino y Álvaro Farías.

Programa del curso

El curso, que comenzará el próximo 17 de abril, tendrá lugar los viernes de 19,30 a 21,30 horas, y contará también con la participación de Ángel de Vitta como tercer docente. Pretende ofrecer una introducción al estudio de las religiones, cultos, movimientos religiosos y sectas en el Uruguay. El programa dura 3 meses e incluye:

- Un mapa histórico-doctrinal de las religiones, cultos, nuevos movimientos y sectas.

- Un análisis de los cambios socioculturales y su impacto en la religión.

- Un abordaje desde la psicología de la religión sobre la manipulación psicológica en las sectas, el líder, los adeptos y la ayuda a las familias.

- Un informe actualizado sobre fenómenos como la New Age, las pseudoterapias religiosas, el espiritismo, los grupos contactistas y el fundamentalismo.

- Videntes, adivinos y parapsicólogos a la luz de la ciencia y la psicología.

- Elementos para el discernimiento y la ayuda a personas y familias afectadas.

Para más información y para inscribirse, están disponibles el teléfono 092 492 615 de Uruguay y el correo electrónico seas.uruguay@gmail.com.


Entrevista

Con ocasión de la preparación de este curso, el psicólogo Álvaro Farías fue entrevistado por varios medios de comunicación en el Uruguay. En esta oportunidad compartimos la entrevista que le realizó el quincenario arquidiocesano de Montevideo Entre Todos.

- ¿Se puede hablar todavía de sectas? ¿No es una expresión discriminatoria de las minorías religiosas?

- En primer lugar, es importante distinguir el fenómeno de las sectas del hecho religioso y de las religiones. Por lo general circula una idea reduccionista, que las sectas son una expresión patológica de la religión, como el lado perverso de lo religioso o de las religiones y en verdad, nada más lejos de la realidad.

El fenómeno sectario se expresa en múltiples campos: las familias, movimientos filosóficos e ideológicos, y especialmente en todo el fenómeno de la new age y las terapias alternativas promovidas por la new age: reiki, metafísica, sanadores energéticos, regresiones a vidas pasadas, registros akáshicos, viajes o excursiones místicas a lugares sagrados, etc. Es un fenómeno muy variopinto, complejo de definir.

Cada día estamos más lejos de las tradicionales sectas que eran grupos herméticos, o comunidades de vida, tales como El templo del pueblo, del Rev. Jim Jones que protagonizó el famoso suicidio colectivo en Guyana el 18 de noviembre de 1978. Si bien todos estamos de acuerdo y hay consenso en relación al respeto de las minorías en todos los ámbitos de la sociedad, lo cierto es que el fenómeno sectario se expresa hoy de modos muy diversos y complejos, por lo que merece su estudio, investigación, información, prevención y tratamiento.


- Se tiene la impresión de que es un fenómeno marginal, ¿por qué organizar un curso sobre este tema en el Uruguay?

- No se trata de un fenómeno marginal, como tampoco se trata de un fenómeno que afecta a personas ignorantes, incautas, pobres o faltas de fe, como suele pensarse. El fenómeno de las sectas nos puede afectar a todos, incluso yo mismo que las estudio hace años, no inmunizado contra las sectas.

Uno puede ser captado en situaciones de crisis, duelos, pérdidas, situaciones existenciales en dónde las convicciones más hondas de la persona entran en crisis y necesitamos seguridades, y siempre la secta ofrece una nueva “seguridad” condimentada con pensamiento mágico.

Si una persona tiene un familiar en estado grave o crítico haría cualquier cosa por hacer “algo” que lo salve o rescate. En esas circunstancias las personas suelen ser más vulnerables a la manipulación psicológica, al llamado “lavado de cerebro” propio de las sectas.

En Uruguay hay una nula formación en materia de religiones y también de sectas. Siempre hemos pensado en que la mejor vacuna contra las sectas es la formación y la información. Luego de varios años de estudio y de experiencia clínica ponemos este saber y experiencia al servicio del público en general a fin de informar y de esa manera hacer prevención. Como en todo, es preferible prevenir que curar, es más sano y los costos son siempre menores.

Esperamos que los asistentes al curso sean luego retransmisores de esa información y así poder empezar a generar mayor conciencia sobre el tema.


- En su experiencia como psicoterapeuta ¿ha recibido casos de personas “afectadas” por este fenómeno? ¿Son muchas?

- Recibo varias al año, me reservo el dato exacto por razones de secreto profesional, sobre todo de familiares con personas dentro de un grupo. Lo que hoy más abunda es la consulta por temas relacionados a la new age y a las “nuevas terapias”, en las que muchas personas afectadas por problemas emocionales antes de consultar a un psicólogo o a un médico psiquiatra, suelen ir a la metafísica o a un gurú o vidente famoso, o al “parapsicólogo” para “hacerse “trabajos”. Más tarde, aquello que se pudo haber tratado en una breve terapia, se vuelve algo crónico, muchas veces irreversible, con fracturas a nivel personal, familiar y social.

Si bien la salida de una persona afectada por las sectas es compleja, no es imposible. Hay que hacer un largo y paciente camino de asesorar a las familias y luego poder tratar en psicoterapia al paciente.


- ¿Se estudian estos temas en el ámbito académico, aquí o en el exterior?

Acá en Uruguay no hay formación al respecto, no hay formación en el ámbito universitario, lo puedo decir con propiedad, en Psicología no es un tema que se estudie ni se investigue. En Europa o Estados Unidos la cosa es completamente diferente, Uruguay como en todo, vamos varios pasos atrás, este es un problema de salud mental y así debería ser asumido.

Nosotros integramos la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), que nos permite estar interconectados con especialistas en la materia de toda Iberoamérica y así poder intercambiar experiencias y conocimientos. Las limitaciones económicas muchas veces son el mayor impedimento para poder concurrir a los Congresos Internacionales o actividades académicas que anualmente se organizan en torno al tema de las sectas.


- Sabemos que SEAS es un equipo interdisciplinario en Uruguay. ¿Cuánto tiempo hace que ustedes trabajan en estos temas? ¿Cuáles son los principales servicios que ofrecen?

- A nivel personal cada uno de nosotros ha dedicado muchos años, pero nos hemos organizado a partir del año 2000, con quince años de trabajo interdisciplinario. Principalmente hacemos una difusión en las redes sociales sobre temas vinculados a las sectas, además brindamos información desde nuestra página en Facebook y también realizamos asesoramientos personalizados a familiares o ex adeptos a sectas.

Hemos participado de varios programas de radio y televisión, siendo consultados por este tema en forma sistemática y publicamos artículos de divulgación popular. Este año nos fijamos como principal objetivo realizar este curso, porque creemos que la formación y la información son un arma vital para prevenir que más personas sean víctimas del engaño y la manipulación mental.


- ¿Cómo se puede contactar con ustedes? Si una persona está interesada en formarse en el tema o una familia preocupada por un ser querido que ha entrado en un mundo desconocido para ellos, ¿por qué medio se comunican?

A través de nuestro correo electrónico: seas.uruguay@gmail.com recibimos consultas diariamente durante estos 15 años que venimos trabajando, y actualmente tenemos también un sitio en Facebook:www.facebook.com/infosectas. Las redes sociales han dado grandes posibilidades a la difusión de información y a la multiplicación de consultas. Creo que hay que formar más profesionales en esta materia, para orientar en un tema que siempre es tan amplio, como complejo y cambiante.