jueves, 2 de mayo de 2013

Encuentran ahorcado en Perú al líder de la secta chilena que quemó a un bebé


Tras unas rápidas diligencias y después de periciar las huellas dactilares la policía peruana confirmó que el cuerpo encontrado ayer, 1 de mayo, en el Cuzco corresponde al prófugo de la justicia Ramón Castillo Gaete, conocido como “Antares de la Luz", líder de la secta de Colliguay (Chile), a quien se le buscaba por el asesinato de un recién nacido.

Efectivamente, hemos confirmado la identidad del cadáver encontrado esta mañana en una casona ubicada en el Cusco. Se trata del ciudadano chileno Ramón Castillo Gaete”, confirmó a La Tercera el jefe de la Policía de Turismo del Cuzco, Juvenal Zereceda. “La identificación del cuerpo se realizó a través del cotejo de las huellas dactilares del cadáver con las que nos proporcionaron desde Interpol”, agregó el encargado de la policía.

De acuerdo a los antecedentes entregados por la policía, el cuerpo fue encontrado en una casona ubicada en Calle Sapi, tras la llamada de unos vecinos que alertaron del hallazgo del cuerpo de un hombre que se habría suicidado en el interior de una casa abandonada. “El cuerpo estaba al interior de una vivienda, suspendido desde una viga por el cuello, con una soga de unos dos metros de largo que habría sido comprada por él mismo”, relató Zereceda.

Respecto a la participación de terceras personas en la muerte del líder de la secta de Colliguay, el jefe de la Policía de Turismo del Cusco aclaró que “por los antecedentes recopilados en el lugar donde se encontró en el cuerpo, no existe ningún indicio de la participación de terceras personas. Todos los antecedentes preliminares indican que se trataría de un suicidio”.

Según informó la Policía de Investigaciones de Chile, el resultado del cotejo de huellas dactilares del cuerpo deberá ser confirmado en este país para ratificar que se trata de Ramón Castillo Gaete, quien era buscado por el asesinato de un recién nacido en un ritual de la secta que dirigía en Colliguay.

El lugar del hallazgo del cadáver, según informa 24 Horas, se trata de una casa abandonada de tres pisos más un ático que colinda con un cerro, ubicada en el centro histórico del Cuzco, habitualmente ocupada por personas en situación de calle o por drogadictos.

El jefe de la Región Policial Sur Oriente, general Javier Ávalos, manifestó que el cuerpo encontrado a las 11.45 (hora de Perú) era de tez blanca y tenía la barba recortada, según consignó RPP de Perú. El oficial de la Policía Peruana agregó que vestía una casaca gris, pantalones jean, zapatillas marrones, un gorro polar y cargaba una mochila de color azul. Además, el general Ávalos señaló que el cuerpo de Ramón Castillo fue llevado a la morgue de la ciudad de Cuzco para efectuarle mayores pruebas.

Estamos a la espera de las huellas dactilares por parte de las autoridades policiales de Perú y realizaremos el cotejo a través del laboratorio de criminalística de la PDI”, había asegurado con anterioridad el subprefecto de la Policía de Investigación de Chile, Pedro Cuevas, según leemos en Terra. En cuanto al traslado del denominado “Antares de Luz” a Chile, Cuevas afirmó que es “materia administrativa de Perú traer el cuerpo de este hombre a Chile; los detalles de sus últimas horas de vida no han sido entregadas todavía, pero debería llegar un reporte con los detalles en las próximas horas”.

El diario ecuatoriano La República señala que la última vez que vieron a Castillo Gaete fue el 24 de abril en la comunidad de Rumilla ubicada en la provincia de Espinar. Según los pobladores el hombre vendía artesanías junto a Francisca Ángela Ceroni. Castillo era buscado por asesinar a su bebé de días de nacido, durante un rito. La madre del menor confirmó este horrendo hecho.

Una tragedia que podría repetirse

El sociólogo experto en sectas Humberto Lagos afirmó en 24 Horas que hay que estar alerta con los otros miembros de la secta, ya que podrían seguir el ejemplo de su líder y quitarse la vida. “Para ellos no es un suicidio, es trascendencia”, aseguró.

En entrevista con Radio Bío Bío, el sociólogo explicó que la partida y residencia del cabecilla de la secta a Perú es una conducta relacionada con las preguntas que pudo haberse hecho la mamá del lactante. Esto sería una forma de premiarse con impunidad. “Él tiene la convicción de que es un ser iluminado y donde esté trabajará para instalar sectas de ribetes destructivos”, agregó el entrevistado.

El experto además indicó que según sus conocimientos, estos grupos están presente en las sociedades actuales y no es algo inesperado encontrar a varios funcionando en el diario vivir. “Existe la posibilidad real de que hayan otros sacrificios humanos y en Perú puede haber avanzado, porque si esto sucede y se evidencia cuando hay sacrificios tan terribles como los de un recién nacido, no es aventurado pensar que hay otros grupos de similares características y que funcionan de manera hermética”, aseguró Lagos.

La situación de las sectas en Chile

Hace unos días, en el marco de la preocupación por el suceso, 24 Horas publicó una información en la que leemos que la incineración de un bebé calificado como “anticristo” por parte de la secta de Colliguay, en la V Región, causó impacto en el país, abriendo nuevamente el debate sobre estas particulares comunidades. Sin embargo, pese a lo macabro e insólito que puede resultar el acto, esta situación podría estar pasando en otros lugares de Chile.

En entrevista con 24 Horas, el doctor en Sociología y experto en temas teológicos y religiosos Humberto Lagos reveló que actualmente existen más de 340 sectas funcionando a lo largo del país. “Hay alrededor de 340 grupos de tipología sectaria y de esos hay 70 u 80 con un perfil destructivo, es decir, que incurren en prácticas que inciden en la comisión de delito”, expresó.

El especialista indicó que las personas se unen a estas comunidades por dos razones principalmente: miedo al fin del mundo y por manifestar desestabilizaciones emocionales. “Cuando uno piensa en las personas que integran las sectas religiosas, particularmente las más radicalizadas, el perfil tiene que ver con desestabilizaciones emocionales previas, pero también en el último tiempo con la eventualidad de que la muerte aparezca en el horizonte, por todos estos discursos de fin del mundo que ‘insegurizan’ a las personas”, precisó.

En estos lugares, añadió Lagos, las personas buscan protección, encontrando un refugio donde les ofrecen “inmunidad absoluta”. “Una vez que llegan al grupo de produce una especie de encantamiento con el discurso del líder, quien atribuye su legitimidad a razones divinas, realizando un discurso con diseño pedagógico que va paulatinamente y en pocos días lavando el cerebro y fanatizando a los fieles, al extremo que cualquier conducta que el líder les exija, la van a cumplir, aún teniendo en muchos casos perfecta conciencia de que esa conducta podría constituirse en un delito”, puntualizó.

Sin embargo, aseguró que no hay un público objetivo específico al que “atacan” estos profetas, pudiendo ser comunidades de jóvenes, adultos, ancianos, de gente pobre o rica, sin educación o incluso profesionales. “Cada grupo sectario especializa su mensaje para capturar fieles en los lugares sociales y de pertenencia social que ellos les interesa”, advirtió.