viernes, 16 de noviembre de 2012

El obispado de Salto (Uruguay) alerta a los fieles sobre un grupo sincretista

Ante la situación de confusión creada en torno al grupo con sede en la “Casa de Redención”, el Obispado de Salto (Uruguay) ha emitido un comunicado firmado por el vicario general, Fernando Pigurina. En él se alerta a los fieles acerca de un movimiento que afirma tener un “carácter filosófico, religioso y ecuménico y al mismo tiempo no seguir ninguna Religión”.

Sin embargo se presentan, muchas veces, con elementos muy cercanos y afines a la doctrina católica (Jesucristo, la Virgen María, el rezo del Rosario, mención al Padre Pío), lo que suscita en muchos fieles desconcierto y preguntas. Junto a estos elementos, afirman otros puntos doctrinales, tales como reencarnación, mundo extraterrestre y otros, totalmente incompatibles con la fe de la Iglesia católica.

Dado que, en muchas ocasiones se les ha visto comulgar en algunas Misas, se previene a los sacerdotes y religiosos y ministros de la Eucaristía, para que no sean admitidos a la comunión sacramental. Finalmente, en el comunicado se exhorta a profundizar en la propia fe tal como es explicado en el Catecismo de la Iglesia Católica, de una forma especial en este Año de la Fe.

Reproducimos a continuación el texto íntegro del comunicado, del pasado 8 de noviembre de 2012, y facilitado por el Obispado a la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES):

Diócesis de Salto



Comunicado a la comunidad católica diocesana

Ante la confusión creada en torno al grupo llamado “Orden Gracia Misericordia” perteneciente a Fraternidad - Federación Humanitaria Internacional, y con base en la llamada “Casa de Redención”, nos vemos en la necesidad de hacer las siguientes aclaraciones y recomendaciones:

1. Este grupo que, al igual que en otros países, desde hace algún tiempo se ha instalado entre nosotros, pertenece a lo que ellos denominan “Orden Gracia Misericordia” y tienen sede en “Casa de Redención”, en la zona de Paysandú lindera con Salto, en las cercanías del Río Daymán. Esta Casa sería un “centro de cura planetaria”, parte de “una organización independiente, imparcial y neutra”, que intenta experimentar “nuevos patrones de conducta evolutiva”. Se conciben a sí mismos como de “carácter filosófico–religioso-ecuménico, que no constituye ni sigue ninguna Religión”.

2. Muchos de ellos llevan una vida de tipo monástica, dedicados “a la cura, a la instrucción, a la oración y al servicio”, vistiendo hábitos semejantes a los de algunas órdenes o congregaciones tradicionales. Hacen referencia a tres personas como fundadoras o mentores: José Trigueirinho Netto, Fray Artur y Madre Shimani (Elizabeth César), esta última responsable de las actividades en nuestro medio.

3. Su “doctrina” se presenta, muchas veces, bajo formas religiosas afines a los de la Iglesia Católica, tales como la devoción a la Virgen (a quien llaman Mainhdra) y refiere a “mensajes y apariciones” suyas bajo el nombre de “Madre de la Divina Concepción de la Trinidad”. Practican el rezo de algo muy semejante a nuestro tradicional Rosario y mencionan palabras del Beato Juan Pablo II sobre el rezo del mismo. Apelan a la figura del Padre Pío (Murielh, para ellos) o a otros santos, quienes les transmitirían formas nuevas de oración. Refiriéndose a Jesucristo (Samana, para ellos) o el Adán N° 11 en otra época, o el Maestro del Círculo, afirman que sería fruto de un proyecto de ingeniería genética llevado a cabo por extraterrestres que habrían sido enviados por las “Más Altas Jerarquías” y los “Monitores Siderales”, en una nave laboratorio de 50 km. de diámetro.

4. En su vocabulario caben igualmente conceptos tales como: la reencarnación, la Atlántida, karmas, los 9 de Andrómeda, mantras, extraterrestres e intraterrestres, transmigraciones, naves galácticas (la estrella de Belén sería una), etc., todos dentro de una cosmovisión a las que se accedería por algún tipo de intuición.

5. Es evidente que esta doctrina no tiene nada que ver con la auténtica fe profesada por la Iglesia Católica. Resulta, por tanto, muy extraño que integrantes de este grupo se hagan presentes en algunas Eucaristías, acercándose incluso a recibir la Comunión. Ésta, y otras conductas similares resultan abiertamente desconcertantes para los fieles de nuestras comunidades, pues daría la impresión que, para ellos, todo es igual, sin percibir, en apariencia, la profunda incompatibilidad existente entre dicha cosmovisión y la Fe católica.

6. Por todo esto, queremos advertir y prevenir a todos los fieles católicos sobre la total contraposición entre estas ideas y el Credo de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, apoyado en la Verdad de las Sagradas Escrituras y la Tradición Viva de la Iglesia. Su doctrina vacía totalmente la verdad y el sentido de la Redención lograda por Jesucristo, Hijo de Dios, mediante su Muerte y Resurrección. La actitud de este grupo y su comportamiento no encuadra con ningún genuino ecumenismo tal como se lo entiende entre las Iglesias cristianas. No negamos el derecho a la libertad de cultos como un derecho contenido en la Declaración de los Derechos Humanos y nuestra Constitución. Con todo, nos preguntamos, en qué medida su modo de proceder no transgrede los códigos de veracidad y transparencia requeridos en una sana convivencia.

7. Dado que los fieles católicos profesamos las verdades del Credo viviendo en comunión con el Obispo del lugar, quien es el vínculo visible con el Vicario de Cristo, hoy, Benedicto XVI, exhortamos, a todos los fieles de la Iglesia diocesana a estar prevenidos y no dejarse confundir. Para acercarse a la comunión sacramental en la Misa, es necesario estar en un todo en comunión con la Fe de la Iglesia. Por lo mismo, no serán admitidos a la comunión sacramental los miembros de este grupo, a quienes invitamos a reconocer la Verdad del Evangelio sin confusión, porque “Dios no es un Dios de confusión sino de paz” (1 Corintios 14,33).

En este año de la Fe, al que nos convoca el Sucesor de Pedro, procuremos ahondar en las riquezas que desde nuestro Bautismo el Señor nos ha regalado. “Que Cristo habite en sus corazones por la fe y sean arraigados y edificados en el amor. Así podrán comprender, con todos los santos, cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, en una palabra, ustedes podrán conocer el amor de Cristo, que supera todo conocimiento, para ser colmados por la plenitud de Dios” (Efesios 3, 17-19).

En Salto, 8 de noviembre de 2012
Solemnidad de la Virgen de los Treinta y Tres, Patrona del Uruguay

Pbro. Fernando Pigurina, Vicario General