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miércoles, 17 de agosto de 2016

Conoce las sectas 9x22

Ya pueden oír el último programa de "Conoce las sectas", el programa sobre sectarismo de Radio María de España, producido y dirigido por la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES). En directo, en radio María de España todos los sábados cada dos semanas a las 20 h. (hora española).



SUMARIO:

- Con nosotros hoy...: Los Rotarios, con Vicente Jara.
- Actualidad del sectarismo: con el sacerdote Luis Santamaría.

viernes, 6 de agosto de 2010

Iglesia Católica y “Rotary Club”

¿Qué ha de saber un católico de los rotarios? Ya hemos escrito recientemente un artículo sobre el particular atendiendo a la demanda de muchas personas pidiendo información a la RIES sobre dicho tema. A pesar de todo lo expresado anteriormente creemos que se hace necesaria una mayor profundización.

(1) Ni el autor de esta serie de artículos, Vicente Jara, ni la RIES en sí misma, pretenden hacer causa a favor o en contra de “Rotary Club”. Sólo pretendemos, tal y como explicamos en el comienzo del primer artículo, salir al paso de las consultas recibidas sobre este particular en referencia a la actual posición de la Iglesia Católica.

(2) Si bien pensamos que hemos sido claros en nuestras anotaciones en el artículo previo, arriba mencionado en el punto (1), debido a una serie de comentarios publicados como contestación en el debate suscitado por la reproducción de dicho artículo primero, en el medio de información religiosa InfoCatólica, creemos necesario precisar algo más la información allí expuesta.

(3) Agradecemos en primer lugar todos los comentarios sobre el particular expresados en el artículo de InfoCatólica, los cuales han de ayudar al mejor conocimiento en la verdad de “Rotary Club”.

(4) Allí se han citado y ofrecido las obras en contra de “Rotary Club” del padre Felipe Alonso Bárcena S.J., “Los rotarios. Sus tendencias en el orden social, moral y religioso” (1929) y de Armando Tonelli, “La verdad sobre el Rotary Club” (1946). Indiquemos que otras personalidades del catolicismo como el padre José María Bover S.J. también se alinearon contra dicho Club.

(5) Mencionemos además que durante estos años algunos eclesiásticos no opinaban de igual manera, tomando una posición en sentido contrario, como el sacerdote y rotario Gonzalo Arteche, con sus declaraciones desde “La Revista Católica”, órgano oficial de la Provincia Eclesiástica de Chile, y bajo permiso del arzobispo de Santiago de Chile. Hemos de anotar también la réplica que a la obra del padre Bárcena se publicó en estos mismos años, “Rotary, rotarismo y rotarios. Réplica al padre Felipe Bárcena S.J.” (1929), de José Ros y Güell y Norman J. Cinnamond, o las declaraciones del presidente de Rotary Internacional, I.B. Sutton, ferviente católico, que afirmaba la total desconexión entre masonería y rotarismo.

(6) Fueron varias las acusaciones al “Rotary Club” a finales de los años 20, y en las décadas del 30, 40 y 50 del pasado siglo XX, desde “L´Osservatore Romano”, “Civiltà Cattolica”, y por parte de episcopados de España, Latinoamérica y otras diócesis del mundo.

(7) La Sagrada Congregación Consistorial (hoy Congregación para los Obispos) daba la nota de “non expedire” (no conviene) el 4 de febrero de 1929 a la posibilidad de pertenencia de los sacerdotes a “Rotary Club”.

(8) En el año 1950 y 1951 se prohibía a los sacerdotes inscribirse en “Rotary Club” o estar presentes en las reuniones propias de sus miembros (no así a las reuniones que fueran abiertas a no rotarios), así como pedía a los laicos seguir el canon 648 del Código de Derecho Canónico entonces vigente, que alertaba a desconfiar de las asociaciones secretas condenadas o que estuvieran bajo sospecha y que escapaban a la vigilancia de la Iglesia, dejando a cada obispo el determinar si en su diócesis el Rotary Club podía ser considerado como asociación sospechosa (Santo Oficio en Decreto del 20-diciembre-1950, y “L´Osservatore Romano” en fechas 11-enero-1951, y 27-enero-1951).

(9) El 22 de diciembre de 1973 la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe dejaba a las Conferencias Episcopales la facultad de permitir la inscripción de los sacerdotes al “Rotary Club”, y manteniendo siempre el acuerdo con el actual Código de Derecho Canónico bajo aplicación de los cánones 278.3 para los clérigos y 223.1 para los todos los fieles.

(10) Recogemos además en esta enumeración diversos discursos y alocuciones de los papas Pablo VI (20-marzo-1965) y Juan Pablo II (14-junio-1979, 4-febrero-1984, 25-febrero-1989, 23-junio-1990, 11-marzo-2000, entre otros documentos).

(11) Cualquiera podrá estar más o menos en acuerdo o desacuerdo, ya sea por sus conocimientos propios o ajenos de rotarios, las fuentes que maneje y formación al respecto en cuanto a ellos. De ahí que el criterio de la Iglesia sea de prudencia y discreción, y no es un criterio general sino particular, quedando en manos de los Ordinarios del lugar para los fieles, y de la Conferencia Episcopal para los clérigos en cada lugar y según la situación.

(12) Esta es la posición de la Iglesia Católica en la actualidad, y así la exponemos. Nuestra pretensión no es otra sino ofrecérsela a ustedes tal cuál es, sin valoración alguna por parte nuestra, que no es nuestro cometido. Si la Iglesia Católica cambiara dicha opinión, en el sentido que fuera, nosotros la recogeríamos y así la expondríamos como RIES (Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas).
Fuente: Vicente Jara (RIES)

martes, 3 de agosto de 2010

Discurso del Santo Padre Juan Pablo II a los miembros del "Rotary International" (14-Junio-1979)

Ampliando la información ofrecida sobre "Rotary Club" en un artículo previo, traemos un discurso del anterior Pontífice Juan Pablo II en la linea de las "conversaciones" que su predecesor el Papa Pablo VI ya tuviera con ellos con el propósito de ir "reflexionando" acerca de sus "objetivos y actividades" (el entrecomillado es mío y está tomado del párrafo que encabeza el discurso).

Queridos amigos:

Siguiendo el ejemplo de mi predecesor Pablo VI, con sumo gusto doy la bienvenida a los miembros del Rotary International. Es un placer para mí tener oportunidad de proseguir a nivel internacional la conversación que Pablo VI inició con vosotros hace años en Milán y continuó más tarde en Roma. También yo estoy deseando reflexionar con vosotros sobre vuestros objetivos tan importantes y sobre vuestras valiosas actividades.

Vuestra presencia aquí indica gran capacidad para el bien. Venís de muy diferentes naciones y ambientes. Traéis una vasta experiencia en el campo económico, industrial, profesional, cultural y científico. En la solidaridad de vuestra asociación encontráis ayuda mutua, estímulo recíproco y participación en el mismo empeño de trabajar por el bien común. A quien os observa con interés profundo y atención inteligente, le parece como si estuvierais ofreciendo sincera y generosamente vuestros talentos, recursos y energías para ponerlos al servicio del hombre. Y en la medida en que persigáis este ideal sublime de llegar a las gentes de todos los sitios, estoy cierto de que continuaréis encontrando satisfacción y realización humana. Claro está que del mismo acto de dar, de ayudar a los otros a que se valgan por sí mismos, sacaréis enriquecimiento para vuestra propia vida. Mostrándoos cada vez más comprometidos en la causa del hombre, iréis apreciando más la dignidad y grandeza insuperables del hombre, y también su fragilidad y vulnerabilidad reales. En los esfuerzos y afanes por el bien del hombre, podéis contar con la comprensión y estima de la Iglesia católica.

La Iglesia es un aliado seguro de todos los que promueven el bien del hombre, irrevocablemente comprometida como está en tal causa por virtud de su naturaleza y mandato. En mi Encíclica hice hincapié sobre la relación entre la misión de la Iglesia y el hombre, cuando afirmé: "El hombre en la plena verdad de su existencia, de su ser personal y a la vez de su ser comunitario y social —en el ámbito de la propia familia, en el ámbito de la sociedad y de contextos tan diversos, en el ámbito de la propia nación o pueblo... en el ámbito de toda la humanidad—, este hombre es el primer camino que la Iglesia debe recorrer en el cumplimiento de su misión: es el camino primero y fundamental de la Iglesia, camino trazado por Cristo mismo..." (Redemptor hominis, 14). Por razón de esta solicitud de la Iglesia hacia el hombre en su realidad concreta, permitidme que añada una palabra de especial aliento por vuestro programa actual que centra el interés en estos tres términos: "Salud, hambre, humanidad". Ellos denotan que son vuestro medio específico de contribuir al progreso espiritual y material de la sociedad con la defensa de la dignidad humana, llevando a la práctica principios de conducta íntegra y dando ejemplo de amor fraterno. Que este programa así concebido llegue a ser aportación duradera al hombre, de parte del Rotary International.

Las tres palabras en sí abren ya campos extensos que dicen mucho del ingenio de vuestro espíritu de servicio. Cuando el mundo moderno está llegando a conseguir una medicina más y más cualificada, al mismo tiempo gran número de personas se encuentran privadas, por desgracia, de los cuidados médicos elementales. A pesar de tantos esfuerzos y logros magníficos, el campo de la medicina preventiva sigue siendo en gran parte un reto al que no se ha respondido. La dignidad del hombre requiere cuidado atento y de verdad competente en el sector de la salud mental, amplio campo donde nos encontramos de nuevo con la fragilidad y vulnerabilidad humanas, y donde tanto se necesita empeño honrado y constante en favor de la grandeza y dignidad del hombre.

El hambre, tan extendida, continúa siendo hoy una de las pruebas sorprendentes de que no ha terminado la búsqueda de progreso y de señorío sobre la creación. Millones de niños están clamando al mundo pidiendo alimentos. Y al mismo tiempo millones de personas se ven forzadas a padecer en el cuerpo y la mente las consecuencias de la falta de alimentación apropiada cuando eran jóvenes. Ante el testimonio de la historia exhiben las cicatrices permanentes de una condición física o mental deficiente o seriamente dañada. Para quienes quieren de verdad ver, el hambre es muy real. Y al mismo tiempo, el hambre tiene muchas facetas. El hombre está hambriento de pan y, a la vez, es consciente de que no puede vivir de "solo pan" (cf. Dt 8, 3; Mt 4, 4). El hombre tiene hambre de conocer al Creador, al Dador de todo bien; tiene hambre de amor y de verdad. El ser humano tiene hambre de ser comprendido; tiene ansia de libertad y justicia y de paz auténtica y duradera.

Queridos Rotarios: ¿No es éste un campo en el que halláis muchas oportunidades de dedicaros a vuestros semejantes? Y todos los demás retos que encontráis al procurar el progreso humano —sea en el sector del desarrollo o de la liberación— se pueden agrupar bajo la tercera palabra: Humanidad, mejoramiento de la humanidad. Trabajar en favor de la humanidad, estar al servicio de los hombres y mujeres de todas partes, es una meta espléndida sobre todo cuando está motivada por el amor.

En este momento, a nadie sorprenderá que haga referencia especial en estas reflexiones a los Rotarios que están vinculados a mí por la fe cristiana. Precisamente cuando Pablo VI hablaba del progreso del hombre y desarrollo de los pueblos, proclamó el convencimiento, que es también mío y de los cristianos de todas partes, de que "mediante su inserción en Cristo vivificante, el hombre entra en una nueva dimensión, en un humanismo trascendente que le confiere su mayor plenitud: ésta es la finalidad suprema del desarrollo personal" (Populorum progressio, 16). Y justamente de esta "nueva dimensión" y de este "humanismo trascendente" quiero dar testimonio hoy, ofreciéndolos como complemento de todo lo que estáis haciendo en vuestro programa de servicio noble y valioso. Considerando así al hombre como "el camino primero y fundamental de la Iglesia" (Redemptor hominis, 14), no puedo dejar de proclamar asimismo que "Jesucristo es el camino principal de la Iglesia" (ib., 13).

Finalmente quiero rogaros que transmitáis a todos los miembros del Rotary International, a todos vuestros compañeros del mundo entero, la manifestación de mi estima por los esfuerzos que hacéis en favor de la humanidad. Que vuestro servicio generoso sea honra de vuestros países respectivos y se refleje en el gozo de vuestra vida diaria. Envío un saludo especial a vuestros hijos y a los ancianos de vuestros hogares, y mis oraciones incluyen todas las intenciones qué lleváis en el corazón. Que Dios ayude al Rotary International en la noble causa de conseguir estar al servicio de la humanidad, de la humanidad necesitada.

Fuente: Vaticano

domingo, 25 de julio de 2010

Los Rotarios no son una secta ni son Masones

Habitualmente se crea cierta confusión acerca de los Rotarios, su relación con los Masones, y si son una secta o no. Precisemos algunos puntos.

(1) El Club Rotario ("Rotary Club") no es una secta.

(2) Si bien la Masonería no es una secta sino una sociedad secreta, tampoco "Rotary Club" es definido por nosotros como sociedad secreta.

(3) El "Rotary Club" no es la Masonería ni una de sus ramas, ni una presunta sociedad dependiente de ella al modo de una tapadera.

(4) Es una asociación de empresarios y profesionales de compromiso, amistad, honradez profesional, asistencial y no ligada a ningún partido político, filosofía o religión.

(5) Fue fundado por Paul P. Harris en Chicago en al año 1.905 junto con tres compañeros, al parecer, todos pertenecientes a la Masonería.

(6) "Rotary Club" tiene un credo teísta, sin mayores inclinaciones hacia ninguna religión en especial.

(7) Dentro de dicho Club hay miembros pertenecientes a la Masonería y también miembros católicos, así como de otras religiones.

(8) Los rotarios son alrededor de 1,2 millones en todo el mundo, acercándose a 5.000 los miembros en España.

(9) Parece ser que desde muy temprano "Rotary Club" intentó desligarse de la Masonería y aunque en algunos países y regiones y también según los momentos históricos, se dé una gran conexión entre ambos grupos a nivel de membresía, "Rotary Club" pretende desenvolverse y desarrollarse de manera autónoma y ajena a los masones y no seguir las directrices de pensamiento o religión de cualquiera de sus miembros, siendo así fieles a su naturaleza y fines propios.

(10) "Rotary Club" no tiene ni un pasado ni un presente de ataques a la Iglesia Católica, lo que no se puede decir de la Masonería.

(11) Los miembros del clero católico, si bien hasta hace unas décadas no podían pertenecer a "Rotary Club" ni asistir a sus reuniones, en la actualidad dicha pertenencia y participación queda supeditada al permiso que confiera la Conferencia Episcopal respectiva.

(12) Si bien la Iglesia Católica pide a sus miembros laicos que desconfíen de las asociaciones secretas, no siendo este el caso a aplicar para "Rotary Club", queda en manos de cada obispo diocesano el cuidado y vigilancia de sus fieles, siendo él la autoridad que discierna y dicte si el Club Rotario presente en su diócesis es o no asociación sospechosa, y pudiera suponer un peligro para la fe, instrucción y costumbres de sus fieles, y ello por la misma naturaleza del "Rotary Club", su ideología teísta (no cristiana explícitamente), el origen masónico en su fundación y la pertenencia de masones en sus clubes.

-Para mayor profundización les remitimos a la obra de D. Manuel Guerra Gómez, "Diccionario Enciclopédico de las Sectas", miembro de RIES.

Fuente: Vicente Jara (RIES)